Coín: detenida la madre de un alumno tras la agresión a dos docentes

La tarde se quebró en el IES Los Montecillos de Coín, en Málaga, cuando una discusión acabó convertida en una presunta agresión física y verbal contra la directora del centro y una profesora. Lo ocurrido llevó a activar de inmediato la intervención de la Guardia Civil.
La persona detenida es la madre de un alumno matriculado en el instituto. La investigación también mantiene al padre en calidad de investigado, mientras se esclarece la participación de cada uno en unos hechos que han dejado a dos docentes como víctimas de la violencia.
El aviso situó a los agentes en el centro después de que trascendieran las supuestas agresiones. Las diligencias se iniciaron tras un episodio ocurrido alrededor de las 14:25 horas del jueves, en pleno entorno escolar y ante una comunidad que todavía trata de recomponer el golpe.
La directora recibió golpes y tuvo que ser atendida en un centro sanitario. Una profesora intervino para intentar mediar y también resultó agredida. La secuencia trasladó el conflicto desde una conversación familiar hasta un escenario de violencia dentro del lugar donde ambas trabajaban.
El centro ha denunciado graves actos de violencia física y verbal sufridos por miembros de su plantilla durante el ejercicio de sus funciones. Su mensaje subraya que atacar al personal educativo supone golpear la convivencia y los valores que se intentan sostener cada día en las aulas.
La Delegación Territorial de Educación en Málaga ha expresado su rechazo a lo sucedido y ha anunciado que pondrá en marcha las medidas administrativas y legales que tenga a su alcance. También ha activado apoyo psicológico y letrado para las dos profesionales afectadas.
La investigación no ha cerrado todavía el relato de lo ocurrido ni ha fijado responsabilidades definitivas. La detención de la madre y la condición de investigado del padre son medidas vinculadas a unas diligencias en curso, por lo que cualquier conclusión penal dependerá de su evolución.
La violencia presuntamente ejercida no quedó reducida a una amenaza ni a una discusión elevada de tono. Los hechos investigados incluyen agresiones físicas y verbales, una combinación que obliga a mirar de frente el riesgo que asumieron las dos docentes durante su jornada laboral.
Al día siguiente, el instituto se convirtió en punto de encuentro para una concentración silenciosa. Equipo directivo, alumnado, familias, representantes municipales y vecinos se reunieron para rechazar lo sucedido y acompañar a las dos mujeres que quedaron en el centro de la agresión.
El alcalde de Coín, Francisco Santos, trasladó su apoyo a las víctimas y calificó de intolerable que el personal docente tenga que afrontar amenazas o violencia mientras desempeña su trabajo. La respuesta institucional se sumó al respaldo mostrado por la comunidad educativa.
El inicio del curso ha quedado marcado por un episodio que desborda el recinto del instituto. Cuando una agresión alcanza a quienes dirigen o protegen un aula, la inquietud se extiende entre profesorado, alumnado y familias, incluso antes de que termine la investigación.
Las docentes no estaban ante una situación ajena a su responsabilidad: trabajaban en el centro y una de ellas trató de intervenir. Ese detalle refuerza el impacto de un caso que coloca la seguridad de los profesionales de la enseñanza en el centro de la conversación pública.
La concentración en Coín no cambia por sí sola lo que sucedió, pero muestra una respuesta colectiva ante la agresión. El instituto ha reclamado que no se normalice ninguna forma de violencia contra quienes desarrollan su labor educativa y sostienen la vida cotidiana del centro.
Ahora queda el recorrido de las diligencias y la atención a las víctimas. En el IES Los Montecillos, el curso continúa tras una jornada que dejó una detención, una persona investigada y una pregunta incómoda: cómo proteger a quienes deben poder enseñar sin miedo.






