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Libertad y María Amparo, dos menores desaparecidas en Carcaixent: la búsqueda sigue sin rastro una semana después

La desaparición de Libertad O. O., de 14 años, y María Amparo F. G. C., de 15, ha abierto otro vacío angustioso en Carcaixent, donde ambas menores fueron vistas por última vez el 24 de agosto y desde entonces no se ha confirmado ningún rastro fiable sobre su paradero.

La alerta sigue activa una semana después y la búsqueda se mantiene en marcha con el foco puesto en localizar cuanto antes a las dos adolescentes, amigas entre sí, cuya desaparición en la misma jornada ha disparado la preocupación de sus familias y de su entorno más cercano.

Los avisos públicos difundidos por el Centro Nacional de Personas Desaparecidas recogen que las dos menores desaparecieron en Carcaixent, en la provincia de Valencia, y que las autoridades piden colaboración ciudadana para obtener cualquier pista que ayude a reconstruir sus movimientos.

En el caso de Libertad, la ficha de búsqueda indica que tiene 14 años, mide 1,65 metros, pesa 65 kilos, presenta complexión delgada, ojos marrones y cabello castaño, rizado y largo, rasgos que ahora forman parte esencial del llamamiento público para tratar de reconocerla.

María Amparo, por su parte, tiene 15 años, mide 1,55 metros, pesa 60 kilos, es de constitución corpulenta, tiene ojos marrones y pelo castaño, y una de las referencias difundidas señala además que la última vez que fue vista llevaba pantalón corto negro, camiseta corta negra y zapatillas negras.

La coincidencia temporal añade una capa de inquietud al caso, porque ambas desaparecieron el mismo día en el mismo municipio y, según la información difundida hasta ahora, también comparten vínculo de amistad, un detalle que convierte la investigación en un episodio especialmente sensible.

Por ahora no han trascendido públicamente las circunstancias exactas en las que se produjo la desaparición ni si las menores abandonaron la localidad por cuenta propia, acompañadas o en algún vehículo, de modo que la investigación se mueve todavía con un margen estrecho de datos confirmados.

Carcaixent, situada en la Ribera Alta y conectada por tren y carretera con otros núcleos de población, aparece en este contexto como el último punto conocido antes del silencio, aunque no existe información oficial que permita afirmar que las adolescentes utilizaran esas vías para desplazarse.

La difusión de sus fotografías y descripciones físicas busca convertir a cualquier testigo potencial en una pieza útil de la búsqueda, pero las autoridades insisten en que los datos relevantes deben llegar por canales formales para no contaminar una investigación que sigue abierta.

Ese llamamiento se apoya en dos vías claras: el teléfono 062 de la Guardia Civil y el 116000 de la Fundación ANAR, habilitado para casos de menores desaparecidos, con la intención de centralizar avisos verificables y reducir el ruido que suelen generar los rumores en redes sociales.

La ausencia de novedades públicas no rebaja la gravedad del caso, sino que subraya la presión que soportan quienes esperan una noticia desde hace días, en un escenario donde cada hora sin confirmación alimenta la incertidumbre y obliga a sostener la búsqueda con máxima cautela.

El hecho de que las alertas oficiales sigan activas indica que ni Libertad ni María Amparo han sido localizadas, y ese dato, sencillo pero demoledor, mantiene intacta la urgencia de una investigación que depende tanto del trabajo policial como de una colaboración ciudadana responsable.

En desapariciones de menores, los primeros avisos y la precisión de los detalles pueden marcar una diferencia decisiva, por eso la identificación de la ropa, la estatura, la complexión y el lugar de la última vez que fueron vistas se ha convertido en el núcleo de la información pública disponible.

Mientras no aparezca una pista sólida que rompa el bloqueo, el caso de Libertad y María Amparo queda suspendido en ese territorio oscuro donde una localidad entera mira hacia la misma pregunta: dónde están dos adolescentes que desaparecieron juntas y de las que nadie ha vuelto a dar razón.

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