Málaga: una niña de 12 años llamó al 112 al ver que su padre estrangulaba a su madre

La tarde se quebró en una vivienda de Pinares de San Antón, en Málaga. Una niña de 12 años comprendió que su madre no reaccionaba y marcó el 112 para pedir ayuda mientras dentro de la casa se producía una agresión que ahora investiga la Policía Nacional.
La llamada entró alrededor de las 18:00 horas del miércoles. La menor explicó que un hombre estaba estrangulando a una mujer, una alerta que activó de inmediato la respuesta sanitaria y policial ante la gravedad de una escena que requería llegar cuanto antes.
Cuando los agentes entraron en el inmueble de la calle Leoni Benabú, encontraron a la mujer, de 35 años, en parada cardiorrespiratoria. La intervención en esos primeros minutos resultó decisiva para mantenerla con vida antes de que pudiera ser evacuada al hospital.
Los policías practicaron maniobras de reanimación cardiopulmonar y coordinaron el traslado de la víctima. La mujer fue ingresada en la unidad de cuidados intensivos de un centro hospitalario de Málaga, donde permanece en estado crítico tras la agresión.
En la misma vivienda fue localizado sin vida el hombre, de 39 años, pareja de la víctima. Las primeras diligencias apuntan a que intentó estrangularla y después se quitó la vida, una secuencia que los investigadores continúan reconstruyendo con detalle.
La hija mayor de la pareja presenció la agresión y pidió auxilio. En la casa también había otra niña más pequeña, por lo que el suceso deja a dos menores vinculadas a una situación extrema cuya dimensión familiar va más allá de la investigación abierta.
El aviso no partió de una denuncia previa ni de una llamada de vecinos, sino de la reacción de la menor ante lo que veía. Esa decisión precipitó la llegada de los equipos de emergencia y abrió una carrera contra el tiempo en el interior del domicilio.
Los datos conocidos hasta ahora indican que ni la mujer ni el hombre constaban en el sistema VioGén por denuncias anteriores. Esa ausencia de antecedentes registrados no altera la gravedad de los hechos ni el trabajo de quienes deben aclarar cada paso de lo ocurrido.
La investigación se mantiene abierta bajo la consideración de violencia machista. Los agentes analizan las circunstancias de la agresión, el momento del aviso y todo lo sucedido después dentro de la vivienda para fijar una cronología completa y verificable.
Pinares de San Antón, una urbanización de la zona este de Málaga, quedó marcado por el despliegue de los servicios de emergencia. La asistencia a la víctima y la protección de las menores se situaron en el centro de una intervención marcada por la urgencia.
El caso vuelve a mostrar la importancia de pedir ayuda incluso cuando quien llama es un menor. El 112 recibió una información concreta, movilizó recursos sanitarios y policiales y permitió que los agentes actuaran ante una mujer que ya no respondía dentro de la casa.
La evolución médica de la víctima es uno de los puntos más sensibles de esta historia. Sigue hospitalizada en estado crítico, mientras la investigación policial trata de establecer todas las circunstancias previas y posteriores a la agresión que terminó con el fallecimiento del hombre.
Para las víctimas de violencia machista, el 016 ofrece atención gratuita y confidencial las 24 horas, también por WhatsApp en el 600 000 016. Ante una emergencia inmediata, el 112, la Policía Nacional en el 091 y la Guardia Civil en el 062 pueden activar ayuda urgente.
Tras la puerta de aquella vivienda quedó una llamada que cambió el curso de la tarde. Una niña pidió auxilio, los equipos llegaron y una mujer fue reanimada; ahora quedan la atención a las menores, la recuperación de la víctima y las respuestas que debe aportar la investigación.






