Accidente de autobús en Fogars de Montclús: 20 heridos graves tras caer por un terraplén

La tarde se quebró en la carretera BV-5114, a la altura de Fogars de Montclús, cuando un autobús con pasajeros colisionó con un turismo y terminó fuera de la calzada. El vehículo cayó por un terraplén de unos veinte metros en una zona del Vallès Oriental próxima al Parque Natural del Montseny.
El aviso movilizó de inmediato un dispositivo de emergencia de gran escala. Quince ambulancias, dos helicópteros medicalizados y tres equipos conjuntos sanitarios y de bomberos acudieron al punto del accidente para atender a las víctimas y organizar la evacuación en un terreno difícil.
Los servicios médicos evaluaron a 41 personas afectadas por el siniestro. Al menos veinte de ellas presentaban heridas de gravedad, un balance que refleja la violencia de una caída que dejó el autobús por debajo del nivel de la carretera tras el impacto inicial.
En el autocar viajaba alrededor de medio centenar de pasajeros. Parte de ellos consiguió abandonar el vehículo y ascender hasta la carretera sin ayuda, mientras otros tuvieron que ser evacuados por los equipos desplegados en el talud.
Los Bomberos activaron veinte dotaciones, incluidas unidades especializadas en rescate de montaña. Su intervención fue decisiva para acceder al autobús, estabilizar el escenario y extraer a quienes no podían abandonar el vehículo sin ayuda.
La secuencia del accidente todavía está bajo investigación. La colisión entre el turismo y el autocar precedió a la salida de vía, pero las circunstancias concretas que llevaron al vehículo a precipitarse por el desnivel aún deben ser aclaradas.
La carretera quedó completamente cortada en el punto kilométrico 18,4 para permitir el trabajo de los servicios de emergencia. La interrupción aisló durante horas el lugar exacto del impacto y obligó a concentrar allí los recursos sanitarios, de rescate y de seguridad.
Protección Civil activó el plan Procicat por emergencias en el transporte ante la magnitud del suceso. También se dispuso un centro de acogida en Sant Celoni para las personas afectadas que necesitaran asistencia después de la atención inicial en la zona.
El teléfono 112 recibió al menos 25 llamadas relacionadas con el accidente. Ese volumen de avisos dibuja la rapidez con la que la emergencia se hizo visible en una carretera de montaña, donde la caída del autobús exigió coordinar rescate, asistencia y control del tráfico.
El vehículo accidentado cubría la línea regular 571 entre Sant Celoni y Fogars de Montclús. La ruta atraviesa el entorno del Montseny, y el autobús transportaba viajeros cuando se produjo el choque que acabó con el autocar detenido al fondo del terraplén.
Los Mossos d’Esquadra asumieron la regulación del tráfico y la investigación de lo ocurrido. El cierre de ambos sentidos de circulación buscó proteger el perímetro de rescate y dejar espacio a los vehículos sanitarios, a los bomberos y a los helicópteros medicalizados.
La atención se centró en las personas con lesiones graves y en quienes permanecían dentro o junto al autobús tras el golpe. La diferencia entre quienes pudieron subir caminando y quienes requirieron evacuación muestra la desigual intensidad de las consecuencias entre los pasajeros.
El accidente no registraba víctimas mortales en las primeras informaciones disponibles. Aun así, la cifra de heridos graves mantuvo activa la respuesta sanitaria y convirtió una tarde ordinaria en una operación de emergencia marcada por la urgencia y la incertidumbre.
Ahora la investigación deberá reconstruir cada instante: el encuentro entre ambos vehículos, la salida de la carretera y la caída por el talud. Mientras se determina qué ocurrió, queda el rastro de una ruta interrumpida, decenas de personas atendidas y un rescate todavía reciente.






