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Denuncian mordiscos a una niña de 14 meses en una guardería de Cartagena

Una niña de 14 meses regresó de su guardería en Cartagena con marcas de dientes en el cuerpo. Sus padres denunciaron lo ocurrido y la Policía Nacional investiga el episodio.

Los hechos se sitúan a finales de octubre, durante un recreo en el patio del centro infantil. La noticia se conoció el 7 de noviembre; la fecha exacta del incidente no se precisa.

La familia sostiene que los mordiscos se los dio otro niño que acudía a la misma guardería. Esa es la versión que acompaña a la denuncia, pendiente del esclarecimiento de los hechos.

El descubrimiento llegó en casa, después de la jornada en el centro. Allí, los familiares advirtieron las señales que presentaba la pequeña y decidieron llevarla a recibir atención sanitaria.

Las marcas estaban repartidas por distintas zonas del cuerpo, entre ellas los brazos y la espalda. La información disponible describe varios bocados, sin establecer una cifra exacta.

La niña fue atendida en un centro de salud. La valoración no describió lesiones importantes, aunque el parte médico sí dejó constancia de las señales de dientes que presentaba.

La madre acudió después a comisaría para denunciar. Su reclamación se centra en la vigilancia que recibió su hija mientras permanecía bajo el cuidado de las trabajadoras de la guardería.

Los padres cuestionan que ninguna de las cuidadoras se diera cuenta de lo que estaba pasando. Consideran que la menor estuvo desatendida durante el episodio que dejó las marcas.

Las trabajadoras presentes aquel día ofrecieron una explicación distinta: afirmaron que todo sucedió muy deprisa y que no tuvieron posibilidad de actuar para impedir los mordiscos.

La discrepancia deja abierta una cuestión concreta: cómo se desarrolló el episodio y qué margen hubo para intervenir. La denuncia familiar y la explicación de las cuidadoras difieren en ese punto.

La investigación policial deberá esclarecer lo sucedido en el patio. La información conocida no recoge una resolución judicial que determine responsabilidades por las lesiones de la pequeña.

La noticia tampoco identifica públicamente la guardería ni al niño al que se atribuyen los bocados. No permite establecer su edad exacta ni añadir detalles sobre su identidad o su familia.

Los progenitores ya han cambiado a su hija de guardería. Esa decisión llegó después de las lesiones y de la denuncia, mientras siguen pendientes las respuestas sobre lo ocurrido en el centro anterior.

El caso permanece abierto entre el parte médico, la reclamación de la madre y la versión de las cuidadoras. Las marcas quedaron registradas; la responsabilidad por lo sucedido aún debe esclarecerse.

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