Detenido en Mallorca un entrenador de automovilismo acusado de acosar y agredir sexualmente a una menor de 14 años
La investigación arrancó en Mallorca después de que los padres de una menor de 14 años denunciaran a un entrenador de automovilismo al que acusan de haber cruzado todos los límites dentro y fuera del circuito.
Según la información conocida este 18 de junio de 2026, la Guardia Civil detuvo al hombre tras reunir los primeros indicios sobre un relato que mezcla mensajes insistentes, acercamientos físicos y un vínculo de autoridad con la adolescente.
El origen del contacto se remonta a febrero de 2025, cuando el entrenador le propuso a la chica hacer una prueba para incorporarse a su equipo después de una carrera de karting.
Un mes más tarde, siempre según la denuncia, la menor y su padre firmaron la entrada en el club, y fue a partir de ese momento cuando comenzaron los episodios que ahora se investigan.
Los denunciantes sostienen que el adulto empezó a escribirle con frecuencia y que no se limitaba a cuestiones deportivas, sino que usaba expresiones afectivas y un tono cada vez más invasivo.
Entre los mensajes atribuidos al detenido aparecen frases de contenido sentimental, incluido un texto en el que presuntamente le decía que había pensado en ella todo el día y que le gustaba sentir que era su chica.
La acusación también señala que durante los entrenamientos le repetía palabras como te quiero y que incluso llegó a plantearle quedar a solas fuera del circuito.
Ese supuesto acercamiento no se habría quedado en el plano verbal, porque la denuncia describe tocamientos en la cadera y un episodio en el que el entrenador habría besado a la menor en el cuello mientras le decía que querría hacerlo en la boca.
Otro de los puntos más graves del relato es el presunto uso de su posición como director del equipo para mantener a la chica apartada de la vigilancia de sus padres durante las sesiones de entrenamiento.
La medida, presentada como una exigencia de concentración en el box, es interpretada por la familia como una maniobra de control para aislarla y reducir la supervisión adulta mientras él mantenía el mando deportivo.
La causa no se limita a la agresión sexual y al acoso, ya que la denuncia incorpora además una sospecha de embaucamiento de menores con fines sexuales y otra referencia a un posible delito contra la seguridad vial.
Ese último extremo se apoya en un episodio en el que, presuntamente, el entrenador llegó a conducir a 218 kilómetros por hora cuando llevaba a la menor a un entrenamiento.
Tras la detención, el investigado quedó en libertad, pero el juzgado de guardia le impuso una orden de alejamiento sobre la víctima mientras la instrucción sigue abierta y la Guardia Civil continúa recabando información.
Detrás de la promesa de impulsar a una niña en un deporte de velocidad, el caso deja una escena mucho más oscura: una relación asimétrica, una familia en alerta y una investigación que ahora deberá determinar hasta dónde llegó lo denunciado.






