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Castillo del Romeral, Gran Canaria: un vuelco deja heridos a un hombre de 73 años y a un niño de 9

La tarde se quebró a las 14.01 horas en la GC-501, a la altura del tanatorio de Castillo del Romeral, cuando un vehículo terminó volcado sobre la calzada y convirtió un tramo cotidiano del sur de Gran Canaria en un escenario de urgencia y hierros detenidos.

En el interior viajaban dos personas que resultaron heridas: un hombre de 73 años y un niño de 9. Los dos necesitaban asistencia tras el vuelco, una combinación que elevó la tensión del operativo desde el primer aviso recibido por el 112.

La alerta describía un coche accidentado hacia Castillo del Romeral y la posibilidad de ocupantes atrapados. Ese dato bastó para activar un despliegue amplio, con sanitarios, bomberos y fuerzas de seguridad encaminándose al punto exacto del siniestro.

Cuando los equipos llegaron, uno de los afectados seguía dentro del vehículo y tuvo que ser liberado por los bomberos del parque de San Bartolomé de Tirajana. Después aseguraron el coche para evitar nuevos riesgos en una escena ya muy castigada.

El hombre de 73 años presentaba diversos traumatismos de carácter moderado. Tras la primera valoración en la carretera, fue evacuado en una ambulancia medicalizada al Hospital Universitario Insular de Gran Canaria para continuar con la atención médica.

El menor de 9 años sufrió varias contusiones también calificadas como moderadas durante la asistencia inicial. Su traslado se realizó en una ambulancia básica hasta el Hospital Universitario Materno Infantil de Canarias, en Las Palmas de Gran Canaria.

El contraste entre las dos evacuaciones dibuja la gravedad exacta del episodio: no hubo un balance mortal, pero sí lesiones suficientes para requerir derivación hospitalaria inmediata y una intervención coordinada en plena jornada dominical.

La secuencia del accidente sitúa el vuelco en una vía del municipio de San Bartolomé de Tirajana, dentro de una zona donde cualquier incidencia altera con rapidez el tráfico local y obliga a asegurar el entorno antes de retirar el vehículo siniestrado.

La Guardia Civil se desplazó hasta el lugar junto a la Policía Local, que colaboró en el dispositivo y quedó encargada de instruir el atestado. Ese trabajo será el que determine con precisión cómo terminó el turismo fuera de su posición normal.

Por ahora, los datos verificados coinciden en los elementos esenciales: la hora del aviso, el punto aproximado del vuelco, las edades de los heridos, la intervención de los bomberos y los traslados sanitarios realizados tras estabilizar a ambos ocupantes.

El hecho de que uno de los afectados fuera un niño añade una dimensión especialmente áspera a la escena. En accidentes de este tipo, unos pocos segundos deciden si la atención llega a tiempo o si el interior del vehículo se convierte en una trampa cerrada.

También pesa la edad del otro herido, un varón de 73 años, porque cualquier traumatismo puede complicarse más en personas mayores. Por eso la asistencia sobre el terreno y la elección de recursos sanitarios resultaban decisivas desde el primer momento.

La imagen que queda es la de un coche vencido sobre la carretera, un acceso bloqueado durante minutos críticos y varios equipos trabajando a la vez para sacar, valorar, inmovilizar y trasladar a dos víctimas que aún seguían dentro del radio del golpe.

Castillo del Romeral cerró así la jornada con una sacudida seca en mitad del asfalto: un vuelco, dos heridos moderados y una investigación abierta para reconstruir qué ocurrió exactamente en ese tramo de la GC-501 durante la tarde del 23 de agosto.

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