| | | | |

Granada pasa otra noche en vilo por una veintena de réplicas sentidas tras el terremoto de Alhendín

Granada volvió a despertarse sobresaltada en la madrugada del domingo 16 de agosto de 2026, cuando una veintena de réplicas sacudió de nuevo la Vega horas después del seísmo principal registrado en Alhendín durante la noche anterior.

Los nuevos temblores quedaron concentrados en el área metropolitana y dibujaron un mapa inquietante sobre municipios como Ogíjares, Armilla, Gójar, La Zubia, Churriana de la Vega y la propia Alhendín, todos enlazados por un subsuelo todavía inestable.

Las magnitudes oscilaron entre 1,5 y 3,1, pero la poca profundidad de varios movimientos hizo que el miedo volviera a instalarse en casas y calles, porque en Granada un temblor moderado cerca de la superficie puede sentirse como un golpe seco en plena noche.

El episodio más intenso de esta nueva cadena se produjo a las 4:40 horas en Armilla, con una magnitud de 3,1 y un foco situado a unos siete kilómetros de profundidad, suficiente para que muchos vecinos notaran otra vez el crujido del suelo y el balanceo en las viviendas.

Horas después, a las 6:27, otro seísmo de magnitud 2,8 con epicentro en Ogíjares volvió a extender la sacudida por varios municipios del cinturón granadino, entre ellos Alfacar, Maracena, Vegas del Genil, Cúllar Vega, Las Gabias, Cenes y Huétor Vega.

En total, diez de esas réplicas llegaron a ser sentidas por la población, un dato que explica por qué la madrugada no transcurrió como una simple sucesión técnica de registros sísmicos, sino como una continuación emocional del sobresalto sufrido tras el terremoto previo.

El servicio de emergencias 112 recibió avisos desde Armilla y otras localidades cercanas como La Zubia, Ogíjares y Las Gabias, aunque en esta nueva secuencia no constaban daños personales, un alivio parcial dentro de un escenario dominado todavía por la incertidumbre.

La Junta de Andalucía mantuvo activa la fase de preemergencia del Plan ante el Riesgo Sísmico en la provincia, consciente de que la repetición de movimientos en pocas horas obliga a sostener la vigilancia institucional mientras continúan las evaluaciones técnicas sobre el terreno.

El trasfondo de esta noche agitada está en el terremoto de magnitud 4,8 que se registró a la 1:04 horas del sábado 15 de agosto con epicentro en Alhendín y a escasa profundidad, un golpe que no dejó víctimas pero sí un rastro amplio de daños materiales y alarma social.

Las inspecciones en edificios y elementos constructivos siguieron acumulándose en la capital y su entorno, con cientos de requerimientos a los servicios municipales y de bomberos para revisar fachadas, cornisas, grietas y otros daños no estructurales que aparecieron tras el temblor principal.

Las primeras valoraciones oficiales apuntaban a que la mayor parte de las estructuras portantes había respondido de forma adecuada, pero la secuencia de réplicas añadió tensión al proceso porque cada nueva sacudida reabre el temor a desprendimientos y obliga a revisar otra vez lo ya comprobado.

Desde el ámbito autonómico se trasladó un mensaje de prudencia al asumir que pueden seguir produciéndose más temblores en los próximos días o incluso semanas, una previsión lógica en contextos sísmicos de ajuste, pero suficiente para prolongar el desasosiego entre quienes apenas habían conciliado el sueño.

Granada convive históricamente con la actividad de sus fallas, pero noches como esta convierten ese dato geológico en una experiencia física y doméstica: lámparas que tiemblan, puertas que vibran, vecinos que bajan a la calle y teléfonos que se encienden al mismo tiempo buscando confirmar que no fue una pesadilla individual.

La noticia de este 16 de agosto no fue ya el estallido inicial del terremoto, sino la confirmación de que el episodio seguía abierto con réplicas perceptibles, respuesta de emergencias, vigilancia institucional y una población que afrontó otra madrugada entera con el suelo convertido en una amenaza intermitente.

Publicaciones Similares

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *