La Fiscalía pide 41 años de cárcel para ‘Dinamita Montilla’ por violar y matar a Ester Estepa

La causa por la muerte de Ester Estepa ha dado un giro decisivo este 28 de agosto de 2026 con el escrito de acusación de la Fiscalía de Valencia, que reclama 41 años de prisión para José Jurado Montilla, conocido como ‘Dinamita Montilla’, por asesinato, agresión sexual y un delito contra la integridad moral.
El avance no reabre un caso antiguo, sino que fija por primera vez de manera formal la petición de pena y dibuja cómo llegará el procedimiento al juicio. La investigación sostiene que la víctima, una sevillana de 42 años, fue asesinada en Gandía después de negarse a mantener relaciones sexuales con el acusado.
La reconstrucción sitúa los hechos entre la noche del 22 de agosto y la mañana del 23 de agosto de 2023, en un paraje cercano al cruce de las carreteras N-337 y N-332, junto al entorno del castillo de Bayren. Allí habría terminado una ruta a pie que ambos habían iniciado tras conocerse en un albergue de Alicante.
La acusación pública mantiene que, durante un forcejeo, el acusado trató de doblegar a Ester Estepa sujetándola por las piernas para abrirlas por la fuerza. Cuando ella se resistió, la golpeó en la cabeza con un objeto contundente, provocándole un traumatismo severo que la dejó inconsciente y en agonía.
Después de ese golpe, el escrito fiscal describe una escena todavía más brutal. La agresión sexual se habría producido cuando la mujer seguía con vida, aunque en un estado extremo de vulnerabilidad, y esa secuencia es una de las piezas centrales de la acusación que ahora se dirige al futuro Tribunal del Jurado.
La petición de la Fiscalía se divide en 25 años por asesinato, 14 por agresión sexual con penetración y 2 más por un delito contra la integridad moral. Ese último tramo se apoya en la crueldad posterior atribuida al acusado, que habría ocultado el cuerpo y prolongado durante meses la incertidumbre devastadora de la familia.
La acusación particular, ejercida por los padres y los hermanos de la víctima, eleva incluso la petición total a 42 años de cárcel. Además de la pena de prisión, solicita medidas de libertad vigilada y restricciones posteriores, al entender que la gravedad del caso y el historial del procesado exigen una respuesta máxima dentro del marco penal aplicable.
Uno de los aspectos más oscuros del procedimiento es la sospecha de que el acusado realizó fotografías con su teléfono móvil durante la agresión sexual y en momentos posteriores. Esa posibilidad añade una dimensión especialmente perturbadora a la causa, porque convertiría la violencia en un registro deliberado del sufrimiento de la víctima.
Tras el crimen, el cuerpo de Ester Estepa habría sido escondido entre la vegetación de un cañar de Gandía. Los primeros restos fueron localizados de forma casual el 2 de febrero de 2024 por unos excursionistas, y más tarde los análisis forenses y de ADN confirmaron la identidad de la mujer desaparecida meses antes.
Durante ese largo intervalo, la familia convivió con mensajes y movimientos que mantuvieron una esperanza falsa. La acusación considera especialmente grave que, después de la desaparición, se produjeran contactos que alimentaron la idea de que Ester seguía viva, mientras su entorno intentaba entender un silencio que ya escondía una muerte violenta.
Este avance judicial llega pocos meses después de otra condena relevante contra José Jurado Montilla por el asesinato de un joven en los Montes de Málaga. La suma de procedimientos refuerza la imagen de un acusado con un historial criminal extremo, marcado por antiguos homicidios, décadas de prisión y nuevos hechos atribuidos tras recuperar la libertad.
Precisamente ese pasado explica parte del impacto que ha causado la petición de la Fiscalía valenciana. Montilla ya había sido condenado en el pasado por varios asesinatos cometidos en los años ochenta y volvió a quedar bajo el foco por su actividad en redes y por la investigación que lo conectó con nuevos crímenes en distintos puntos de España.
Ahora la causa entra en una fase en la que el horror deja paso a una discusión estrictamente judicial: qué hechos pueden probarse, qué agravantes prosperarán y qué pena acabará imponiéndose si el jurado considera acreditada la acusación. Para la familia de Ester, sin embargo, el paso del papel al juicio no borra los meses de búsqueda ni la violencia descrita en el sumario.
El nombre de Ester Estepa vuelve así a aparecer ligado no solo a su desaparición y a la localización de sus restos, sino al momento en que la justicia perfila por fin una respuesta concreta. El escrito presentado este viernes 28 de agosto de 2026 convierte aquella historia de angustia en una cuenta atrás hacia el juicio y hacia una posible condena de enorme peso penal.






