Begoña Gómez pide el archivo del caso antes de la decisión sobre el juicio oral

La causa contra Begoña Gómez ha cruzado una frontera decisiva en Madrid. La audiencia preliminar, último trámite antes de que se resuelva si habrá juicio oral con jurado, reunió las posiciones de las partes y dejó el caso ante una decisión judicial de enorme alcance político y personal.
La defensa de Gómez pidió el sobreseimiento y su absolución. Su abogado, Jaime Campaner, se opuso a que la investigación desemboque en un juicio y planteó que no procede prolongar el recorrido penal de una causa que ha ocupado durante meses el foco institucional.
La petición de archivo no llegó sola. La defensa de Cristina Álvarez, asistente de Gómez en Moncloa e investigada por la pieza relativa a la malversación, sostuvo también la solicitud de absolución. La Fiscalía mantiene la misma posición: no aprecia base para una condena.
En el lado contrario, la acusación popular encabezada por Hazte Oír reclamó que se abra juicio oral. La organización mantiene su escrito de acusación y pide penas de prisión para Gómez y para Álvarez, de modo que la vista volvió a dibujar un choque frontal entre las partes.
El juez Juan Carlos Peinado presidió esta audiencia prevista en la Ley del Tribunal del Jurado. No es una sesión de pruebas ni una sentencia anticipada, sino el momento procesal en el que se discute si los escritos presentados permiten abrir la puerta a una vista oral.
La causa examina dos ámbitos concretos: la cátedra que Gómez codirigió en la Universidad Complutense de Madrid y las tareas atribuidas a Álvarez en el entorno de Moncloa. En esta fase, los delitos que centran el debate son el tráfico de influencias y la malversación, siempre con carácter presunto.
La audiencia se celebró después de una disputa por el calendario. La defensa había solicitado aplazarla por dificultades de agenda, pero la vista siguió adelante. Ese desenlace comprimió la tensión de una jornada que debía cerrar la instrucción antes de la próxima resolución del juzgado.
Gómez no tuvo que acudir personalmente al acto. La comparecencia se desarrolló con representación letrada y con el objetivo de fijar las posturas ya sostenidas en los escritos. La ausencia de la investigada no altera el alcance de una cita que puede marcar el siguiente capítulo de la causa.
La solicitud de absolución de la Fiscalía es uno de los elementos centrales del escenario. El Ministerio Público sostiene que no existe delito, mientras la acusación popular considera que hay argumentos suficientes para sentar a las investigadas ante un jurado. Las conclusiones son incompatibles y tajantes.
Ahora la decisión queda en manos del instructor. Tras escuchar a las partes, deberá resolver si dicta el auto de apertura de juicio oral o si acepta las peticiones de archivo. No hay una condena ni una absolución en esta etapa, pero sí un filtro que determina el rumbo inmediato del procedimiento.
Si se acordara la apertura, la causa entraría en una fase distinta y el caso avanzaría hacia la Audiencia Provincial de Madrid, donde se fijaría un futuro juicio. Si prosperara el sobreseimiento, el procedimiento quedaría cerrado en los términos que establezca la resolución judicial.
El contraste entre las peticiones refleja la profundidad de la batalla procesal. Para las defensas, la instrucción no debe continuar hasta el banquillo; para la acusación popular, el expediente reúne elementos para hacerlo. La audiencia ha dejado ambas estrategias expuestas antes de un pronunciamiento clave.
El nombre de Begoña Gómez añade una dimensión pública excepcional al procedimiento por ser la esposa del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Sin embargo, la resolución pendiente deberá ceñirse a los escritos, a los hechos investigados y a las reglas que rigen la apertura de un juicio con jurado.
La jornada termina sin veredicto, pero con la instrucción prácticamente agotada. La petición de archivo, el respaldo de la Fiscalía y la exigencia de juicio oral forman ahora el núcleo de una decisión que definirá si el caso se apaga en el juzgado o se traslada al escenario de un tribunal.






