Formentera: investigan el hallazgo de dos cuerpos con chaleco salvavidas

El mar dejó dos cuerpos en aguas de Formentera y abrió una investigación que todavía no tiene respuestas definitivas. Uno corresponde inicialmente a un menor de edad y el otro a una persona adulta; ambos fueron encontrados el 5 de septiembre en puntos distintos de la isla.
La primera alerta se produjo alrededor de las tres de la tarde, cuando una patrulla marítima localizó un cadáver al sur de Formentera. Los agentes recuperaron el cuerpo del agua y lo trasladaron hasta el puerto de Ibiza para que comenzaran las diligencias previstas.
Ese primer cadáver pertenecía a un joven menor de edad, de acuerdo con la identificación inicial comunicada durante las actuaciones. El estado del cuerpo impedía disponer de una identificación cerrada en el momento del hallazgo, por lo que la investigación permanece abierta.
El cuerpo estaba en avanzado estado de descomposición y llevaba puesto un chaleco salvavidas. Ese detalle sitúa el hallazgo ante una posible muerte durante una travesía marítima, aunque la hipótesis tendrá que ser confirmada con los análisis y la autopsia.
Horas más tarde apareció un segundo cadáver en aguas próximas a Cala Saona. También estaba en avanzado estado de descomposición, llevaba chaleco salvavidas y no pudo ser identificado de inmediato, una falta de certezas que agranda la gravedad del caso.
La Policía Judicial de la Guardia Civil asumió la investigación de ambos hallazgos. El trabajo debe determinar la identidad de las dos personas, las circunstancias de sus muertes y el recorrido que pudieron seguir antes de acabar frente a la costa de Formentera.
La presencia de chalecos salvavidas en los dos cuerpos conduce a estudiar si viajaban en una patera. No se trata todavía de una conclusión definitiva, sino de una línea de investigación marcada por las condiciones en las que fueron localizados los cadáveres.
El puerto de Ibiza recibió los cuerpos tras los rescates. Allí quedaron a disposición de los procedimientos forenses, que resultan decisivos para aclarar la edad del menor, la identidad de la persona adulta y cualquier dato que permita reconstruir lo ocurrido en el mar.
La investigación coincide con un fin de semana de numerosas llegadas por mar al archipiélago balear. Entre el sábado y el domingo fueron localizadas ocho embarcaciones con 138 personas migrantes, un contexto que vuelve a poner bajo tensión las rutas que alcanzan estas islas.
Durante la mañana del domingo, un dispositivo de Salvamento Marítimo y la Guardia Civil rescató a 26 personas de origen subsahariano a doce millas del faro del Cap de Ses Salines, en Mallorca. Fue una de las operaciones realizadas en las mismas horas del hallazgo.
Otra patera fue auxiliada a dieciocho millas al sureste de Cabrera, con 27 personas de origen subsahariano a bordo. Poco después fueron rescatadas trece personas de origen magrebí en esa misma zona, dentro de una jornada marcada por los avisos en el mar.
Esas tres embarcaciones se sumaron a otras cinco detectadas el sábado en diferentes puntos de Mallorca y Formentera, con 72 personas a bordo. El volumen de llegadas no explica por sí mismo las muertes, pero dibuja el escenario marítimo que rodea la investigación.
Por ahora, los dos cuerpos siguen sin una historia completa. Las diligencias deberán separar lo comprobado de las hipótesis y aportar una identidad a quienes fueron encontrados, mientras las autoridades tratan de establecer si ambos casos están vinculados a una misma ruta.
Formentera queda ante dos hallazgos que no son una estadística ni un cierre. El mar devolvió señales de una travesía posiblemente rota, y la investigación tendrá que responder quiénes eran esas personas, cuándo murieron y cómo terminaron en esas aguas.






