Nayarit: una bebé muere tras caer de una ambulancia en movimiento

El viaje de regreso hacia Jesús María terminó en una carretera de la sierra de Nayarit. Una bebé murió después de caer de una ambulancia en movimiento junto a sus padres, en un hecho que dejó una investigación abierta y preguntas urgentes sobre la seguridad del traslado.
La unidad circulaba por el tramo El Maguey-Santa Cruz del Guaybel, dentro del municipio de Del Nayar. Durante el recorrido, una de las puertas traseras se abrió y los ocupantes cayeron sobre el asfalto, donde la menor sufrió lesiones de extrema gravedad.
La bebé había nacido poco antes en Tepic. Su madre había sido trasladada desde Jesús María al Hospital de la Mujer para recibir atención durante el parto, y la familia emprendió después el camino de vuelta a la zona serrana en la ambulancia vinculada al Hospital Mixto local.
La caída no dejó margen para una segunda oportunidad. La menor fue atendida tras el accidente, pero murió a consecuencia de las heridas. Sus padres también resultaron lesionados; la información disponible no ha precisado públicamente la evolución clínica de ambos tras el impacto.
El punto central de la investigación es la puerta trasera de la ambulancia. Las autoridades deben establecer si falló el mecanismo de cierre, si hubo un problema de mantenimiento o si existió alguna circunstancia operativa que permitió que la compuerta se abriera con el vehículo en marcha.
Elementos de seguridad acudieron al lugar como primeros respondientes y el caso derivó en un reporte de hechos. La muerte de la bebé llevó el expediente a la Fiscalía de Nayarit, que mantiene una carpeta de investigación para determinar cómo ocurrió el accidente y quiénes podrían responder por él.
La familia viajaba por una región donde los trayectos sanitarios pueden ser largos y difíciles. En ese contexto, una ambulancia no es solo un vehículo: es la frontera entre la atención médica y el aislamiento. Que sus puertas se abrieran en marcha convirtió esa promesa de auxilio en un riesgo mortal.
Las primeras versiones sitúan a los padres dentro de la parte trasera junto a la recién nacida cuando sucedió la apertura. La secuencia exacta aún necesita peritajes y declaraciones, pero el resultado ya es irreversible: tres personas terminaron sobre la carretera y una de ellas no sobrevivió.
El caso también ha despertado reclamos entre familiares y habitantes de la zona, que piden esclarecer las condiciones del vehículo y del traslado. La exigencia no se limita a conocer una falla concreta; busca saber si la tragedia pudo evitarse antes de que la ambulancia iniciara el regreso.
La secretaria de Salud de Nayarit explicó que el traslado respondió a la petición de la familia tras el nacimiento. Esa circunstancia vuelve decisiva cada detalle del recorrido: el estado de la unidad, el cierre de las puertas, la colocación de los pasajeros y los protocolos que debían protegerlos durante el trayecto.
Por ahora no hay una conclusión oficial sobre una avería mecánica ni sobre una responsabilidad individual. La investigación deberá separar los hechos comprobados de las hipótesis y revisar la ambulancia, la ruta y la actuación de quienes intervinieron antes y después de la caída.
La bebé fue sepultada mientras el expediente seguía abierto. Detrás de ese desenlace queda una familia que había salido de un hospital con una recién nacida y volvió marcada por una muerte inesperada, en una carretera que debía conducirlos de vuelta a su comunidad.
Las ambulancias están diseñadas para ganar tiempo cuando la vida se vuelve frágil. En Del Nayar, el vehículo que debía cerrar la distancia entre una madre, su hija y la atención médica quedó en el centro de una muerte que obliga a mirar sus condiciones de operación con extrema atención.
La respuesta final dependerá de los peritajes de la Fiscalía y de las revisiones al vehículo, pero el caso ya dejó una certeza dolorosa: una bebé no llegó con vida a casa. La investigación deberá explicar por qué una puerta abierta bastó para quebrar el regreso de toda una familia.






