Sant Joan: muere un hombre tras quedar atrapado en el incendio de su coche

Un camino rural de Sant Joan, en Mallorca, acabó convertido en el escenario de una secuencia devastadora. Un conductor se salió de la vía, cayó por un pequeño desnivel hacia una zona de sembrado y quedó con una de las ruedas atrapada fuera del trazado.
El hombre intentó recuperar el camino mediante varias maniobras, pero el vehículo no respondió. La situación se fue cerrando a su alrededor en un terreno seco, con el coche inmovilizado y sin una salida inmediata de aquella zona agrícola.
Durante esos intentos, el vehículo acumuló temperatura hasta que se produjo el incendio. La combinación del sobrecalentamiento y las condiciones ambientales transformó el problema mecánico en una emergencia extrema, con las llamas alcanzando el automóvil.
El conductor quedó expuesto al fuego y sufrió quemaduras de extrema gravedad. La violencia de las lesiones obligó a una primera atención sanitaria urgente y dejó claro desde el inicio que su estado era crítico, con un pronóstico muy comprometido.
Una mujer que se encontraba cerca advirtió lo que estaba ocurriendo y acudió a ayudarlo. Consiguió sacarlo del vehículo en llamas, una intervención decisiva para apartarlo del foco del incendio que también le provocó quemaduras de carácter leve.
El auxilio no terminó al apartarlo del coche. Hasta el lugar se desplazaron efectivos de emergencias, bomberos, ambulancias, Policía Local y Guardia Civil para atender a los heridos, controlar el fuego y asegurar una zona donde las llamas ya se habían extendido.
Los bomberos lograron sofocar el incendio del vehículo y el fuego que había alcanzado el terreno agrícola. La superficie afectada rondó los mil metros cuadrados, una dimensión que muestra la rapidez con la que las llamas se propagaron desde el coche.
Tras ser estabilizado, el conductor fue evacuado al hospital Son Espases. La gravedad de las quemaduras motivó después un traslado medicalizado al Hospital Vall d’Hebron de Barcelona, especializado en la atención de pacientes con lesiones de esta intensidad.
Las quemaduras afectaban a una parte muy extensa de su cuerpo y su evolución permaneció marcada por la extrema gravedad. Pese a la atención recibida en los centros hospitalarios, el hombre falleció días después como consecuencia de las heridas sufridas.
La muerte cerró el recorrido de un accidente que había comenzado con una salida de vía en una zona apartada. Lo que parecía una maniobra para liberar una rueda atrapada acabó derivando en un incendio, un rescate desesperado y un desenlace fatal.
La mujer que intervino para sacarlo del coche fue atendida por sus propias lesiones, mientras los servicios de emergencia completaban la actuación. Su presencia junto al vehículo permitió que el conductor pudiera ser extraído antes de que el fuego consumiera por completo el coche.
La investigación sigue centrada en reconstruir con precisión la secuencia del accidente y del incendio. Las circunstancias iniciales apuntan a la salida del camino, la inmovilización en el terreno y el aumento de temperatura como elementos decisivos de aquella mañana.
El caso deja una imagen de fragilidad en un entorno aparentemente tranquilo: un vehículo atrapado fuera de una pista rural, el calor acumulado y un fuego que avanzó en cuestión de minutos. La respuesta de los equipos evitó que la emergencia alcanzara una extensión mayor.
En Sant Joan queda el desenlace de un suceso marcado por una cadena de hechos rápidos y difíciles de revertir. El conductor no sobrevivió a sus heridas, mientras continúa el esclarecimiento de cómo un atasco fuera del camino terminó convirtiéndose en una trampa de fuego.






