Un tatuador de Oviedo afronta cuatro años de cárcel por presuntas agresiones sexuales a dos clientas

La puerta de un estudio de tatuajes puede parecer un lugar corriente, hecho de tinta, diseños y citas breves. En Oviedo, ese espacio ha terminado en un tribunal: la Fiscalía pide cuatro años de prisión para un tatuador acusado de agredir sexualmente a dos clientas en episodios ocurridos entre 2022 y 2023.
La vista oral se celebró el 9 de septiembre en la sección penal del Tribunal de Instancia de Oviedo y quedó vista para sentencia. La acusación sostiene que el investigado aprovechó el vínculo profesional con las dos mujeres para traspasar límites que ninguna de ellas habría consentido.
La primera situación se remonta a finales de septiembre o comienzos de octubre de 2022. Una mujer de 39 años acudió al establecimiento para tatuarse el brazo izquierdo y, tras terminar el trabajo, fue citada de nuevo para retirar los plásticos que cubrían la zona tatuada.
Cuando regresó al local lo hizo acompañada por sus dos hijos. El escrito fiscal relata que el tatuador le dio dos besos en la boca delante de los menores, un gesto que le causó extrañeza y malestar. La acusación sitúa ese episodio dentro de la conducta por la que solicita condena.
La segunda denunciante tenía 20 años cuando acudió al estudio con una amiga el 10 de febrero de 2023. Allí, siempre conforme al relato sostenido por la Fiscalía, el acusado mantuvo una actitud que la joven percibió como inadecuada, con preguntas incómodas de carácter personal y sexual.
Después de aquella primera atención, la joven comprobó que había recibido un mensaje del tatuador por Instagram. El contacto fuera del local precedió a una nueva cita, fijada meses más tarde para realizar otro tatuaje. La reconstrucción del caso coloca ese regreso en el centro del segundo episodio investigado.
A las siete de la tarde del 7 de mayo, la clienta volvió al estudio y quedó a solas con el acusado. La Fiscalía afirma que él comenzó a plantearle preguntas de contenido sexual. La joven pensó en marcharse, pero permaneció allí por miedo a que pudiera impedirle salir del establecimiento.
Al terminar el tatuaje, ella trató de cambiar el rumbo de la conversación y comentó que quería modificar un dibujo que tenía en la espalda. El acusado le pidió que se lo mostrase para fotografiarlo. La acusación remarca que la imagen se tomó cuando la mujer ya estaba vestida.
El relato fiscal sostiene que, tras hacer la fotografía, el hombre se acercó para abrazarla, apretó su rostro contra la mejilla de la clienta y le dio besos en el cuello hasta el hombro. Esos hechos son presentados en el procedimiento como parte de una presunta agresión sexual.
La Fiscalía califica lo ocurrido como dos delitos de agresión sexual y solicita dos años de prisión por cada uno. La petición no equivale a una condena: corresponde al órgano judicial valorar las pruebas practicadas en la vista y dictar una resolución tras el juicio celebrado en Oviedo.
Además de la pena de cárcel, el Ministerio Fiscal reclama la prohibición de aproximarse a las dos mujeres, a sus domicilios y a los lugares que frecuenten, a menos de 300 metros. También solicita que no pueda comunicarse con ellas por ningún medio durante cuatro años.
La solicitud incluye tres años de libertad vigilada y cinco de inhabilitación para profesiones u oficios que impliquen contacto regular y directo con menores de edad. Son medidas pedidas por la acusación pública y su aplicación dependería de una eventual sentencia condenatoria.
En el plano civil, se reclaman indemnizaciones de 1.000 euros para la primera mujer y de 3.000 para la segunda, además de los intereses legales. La Fiscalía también plantea que, si hubiera condena con penas superiores a un año, estas puedan sustituirse por la expulsión del territorio nacional.
El procedimiento permanece ahora a la espera de sentencia. Hasta que exista una resolución judicial firme, el acusado conserva la presunción de inocencia. La petición fiscal dibuja el alcance de la acusación, mientras el tribunal debe decidir si los hechos quedaron acreditados y qué consecuencias corresponden.






