Bilbao tras los disturbios: vecinos agredidos, comercios saqueados y 38 contenedores quemados

Bilbao amanece el martes 27 de octubre con las consecuencias de una tarde de incendios y saqueos. Los disturbios del lunes dejaron vehículos quemados, comercios destrozados y vecinos agredidos cuando intentaron frenar a quienes atacaban sus calles.
El primer recuento municipal pone cifras a parte de esa destrucción: 38 contenedores quemados y un banco calcinado. Reponerlos supone unos 54.200 euros, una cantidad que todavía no refleja el conjunto de pérdidas de la jornada.
La factura sigue abierta porque falta cuantificar los daños en los contenedores de vidrio. Ese cálculo del mobiliario urbano tampoco ofrece un balance completo de los vehículos incendiados ni de los desperfectos sufridos por los negocios.
La violencia había arrancado después de una concentración contra el acto anunciado por Vito Quiles en el entorno de la Universidad de Deusto. La convocatoria quedó suspendida, pero varios cientos de encapuchados se desplazaron por la ciudad y protagonizaron los altercados.
El encuentro estaba previsto para las siete de la tarde. Quiles anunció su cancelación media hora antes, tras una advertencia policial sobre el riesgo de incidentes; cuando llegó la hora prevista, comenzaron los incendios y los enfrentamientos.
En la avenida Lehendakari Aguirre, los contenedores desplazados al centro de la calzada se convirtieron en barricadas. Allí también ardió una motocicleta de la Policía Municipal, mientras los incidentes se extendían por el entorno de Deusto.
Los ataques alcanzaron a los agentes y a la comisaría de la Ertzaintza del barrio, contra los que se lanzaron piedras y otros objetos. El mobiliario urbano destrozado y los incendios fueron marcando el recorrido de los grupos por distintas calles.
La destrucción no quedó limitada a las inmediaciones universitarias. Hubo persecuciones policiales por el centro y asaltos a comercios; algunos vecinos salieron al paso de los encapuchados para tratar de detener los saqueos.
Esos intentos de proteger los negocios acabaron también en agresiones. Las imágenes de los enfrentamientos muestran a residentes atacados por algunos participantes en los disturbios y a un vecino herido durante uno de esos episodios.
Entre los testimonios recogidos después de los ataques aparece la indignación por los coches incendiados. Un residente reprochó que se quemaran los vehículos de otras personas, mientras otros intentaban contener los destrozos a pie de calle.
El balance policial sitúa en 19 las personas detenidas y en tres las investigadas por los altercados. La información actualizada eleva a once los menores entre los arrestados; entre los otros tres investigados hay otro menor de 17 años.
La Universidad de Deusto había cerrado el campus y suspendido la actividad académica de la tarde ante la previsión de incidentes. Esa medida y la cancelación del acto no impidieron que los enfrentamientos acabaran alcanzando otras zonas de Bilbao.
El lehendakari, Imanol Pradales, condenó los altercados y diferenció a quienes protestaron pacíficamente de los grupos que recurrieron a la violencia. Su rechazo llegó mientras los daños ya se acumulaban en calles, vehículos y establecimientos.
Los 38 contenedores afectados quedaron sustituidos durante la mañana del martes. En las calles comenzó así la reposición de parte de lo quemado, mientras seguía pendiente cerrar el balance de daños y permanecían las consecuencias para vecinos y comerciantes.






