Feijóo acusa al Gobierno de buscar tensión y violencia en las calles

Los disturbios de Barcelona tienen ya una prolongación política. Este lunes 26 de octubre se han difundido unas declaraciones de Alberto Núñez Feijóo en las que acusa al Gobierno de Pedro Sánchez de beneficiarse de la tensión y de la violencia callejera.
El presidente del PP sostiene que esa crispación desplaza la atención sobre los ocho años de gestión socialista y las causas de corrupción. Es la explicación que plantea el dirigente popular; la entrevista no acredita que el Ejecutivo organice los altercados.
La cronología exige una precisión: la conversación se celebró el viernes en el despacho de Feijóo, en la sede del PP de la calle Génova. Por tanto, sus respuestas preceden a los disturbios del sábado, aunque su difusión coincide con las consecuencias de aquella noche.
La pregunta que dio pie a la acusación aludía a los disturbios en Francia y al temor a que España viviera convulsiones semejantes. Feijóo respondió que veía una radicalización del Ejecutivo y que su actuación no contribuía a tranquilizar la calle.
Para desarrollar esa crítica recurrió a la acampada de la Puerta del Sol, en Madrid. Cuestionó la actitud del delegado del Gobierno y atribuyó a la protesta perjuicios económicos para los comerciantes y un deterioro de la imagen de la capital.
El dirigente popular enlazó esa lectura con los procedimientos judiciales que afectan al entorno socialista. Afirmó que una mayor agitación ayuda a apartar el debate de las responsabilidades por corrupción y de los resultados de la gestión gubernamental.
Su reproche también alcanzó a los apoyos parlamentarios de Sánchez. Feijóo señaló los votos de EH Bildu y describió al Ejecutivo como el más radical de la etapa democrática, una valoración política con la que endurece su confrontación con el presidente.
En ese mismo argumento, el candidato del PP atribuyó a Sánchez el propósito de imponerse sobre una mitad de los españoles. Frente a ello, presentó su propia aspiración de gobernar para una mayoría nacional y de ofrecer un cambio de rumbo.
Cayetana Álvarez de Toledo se sumó a las acusaciones desde la red social X. La portavoz adjunta del PP en el Congreso y número dos de la candidatura por Madrid sostuvo que Sánchez busca incendiar la calle porque ha perdido su control.
La diputada calificó la estrategia del presidente como una confrontación civil y contrapuso sus apelaciones al amor con lo que considera una incitación al odio. Son acusaciones de la dirigente popular, sin una prueba aportada de dirección gubernamental de los disturbios.
La entrevista también sitúa el choque en el horizonte electoral del 29 de noviembre. Feijóo explicó que su objetivo es gobernar en solitario, aunque señaló a Vox como su opción prioritaria si necesita completar una mayoría tras la votación.
Entre sus propuestas, anunció que elevaría la vivienda a una vicepresidencia estratégica si alcanza la Moncloa. La promesa coloca el acceso a una casa entre las áreas que pretende situar en el primer nivel de un eventual Gobierno del PP.
Otra de sus primeras decisiones sería encargar una auditoría durante los cien primeros días de mandato. Feijóo sostiene que necesita conocer la deuda y el déficit reales, y vincula esa revisión a su denuncia de cuatro años sin nuevos Presupuestos Generales del Estado.
Las declaraciones dejan dos compromisos concretos, vivienda y auditoría, junto a una acusación de enorme gravedad sobre la tensión callejera. El hecho confirmado es que Feijóo formula ese reproche; la responsabilidad del Gobierno en la violencia sigue siendo su tesis política.






