Milei llama «dictador» a Sánchez en Madrid y respalda a Ayuso y Abascal

Javier Milei convirtió un desayuno informativo en Madrid en un nuevo foco de tensión política. El presidente argentino cargó contra Pedro Sánchez durante su intervención y situó su séptima visita a España bajo el signo de una confrontación que vuelve a cruzar el Atlántico.
Ante el público reunido en el Casino de Madrid, Milei llamó «impresentable dictador» al presidente del Gobierno. No fue una frase aislada ni un desliz al final del acto: abrió una intervención marcada por ataques directos y una defensa cerrada de su ideario liberal.
El mandatario argentino también pidió sacar a los socialistas «a patadas». La expresión elevó el tono de un discurso que mezcló críticas a la izquierda, referencias a la trayectoria económica de Argentina y mensajes dirigidos a la precampaña española.
Milei aseguró que España ocupa un lugar especial en su relación política y personal con Europa. Al mismo tiempo, presentó su experiencia argentina como una advertencia y defendió que el país debe apartarse de las ideas que identifica con el socialismo.
La intervención no se limitó a Sánchez. Milei expresó su amistad con Santiago Abascal e Isabel Díaz Ayuso y afirmó que ambos tienen ideas sanas y positivas para sacar a España de la decadencia, vinculando ese respaldo a su presencia en Madrid.
El apoyo verbal llegó en un momento especialmente sensible para la política española, con el escenario electoral cada vez más presente. Sus palabras colocaron a dirigentes de Vox y del Partido Popular dentro de un discurso que el argentino presentó como una defensa de la libertad.
Pese a la dureza de sus ataques, Milei dejó claro que no tenía previsto reunirse con Sánchez ni con miembros del Gobierno durante el viaje. La ausencia de un encuentro institucional prolonga una distancia que ya ha provocado choques públicos entre ambos ejecutivos.
El presidente argentino explicó que no quería ver a Sánchez y volvió a utilizar descalificaciones personales contra él. Esa decisión refuerza el carácter político de una visita privada que, sin agenda bilateral oficial, ha tenido repercusión inmediata en el debate español.
Milei mantuvo además que su relación con el rey Felipe VI es excelente. Precisó que tampoco había una reunión prevista con el monarca y atribuyó esa falta de encuentro a cuestiones de agenda, separando ese vínculo de su enfrentamiento con el Gobierno.
Durante su discurso abordó la inmigración y cuestionó las políticas del Ejecutivo español. Sus comentarios ampliaron el alcance de la intervención más allá del insulto a Sánchez y conectaron su discurso con asuntos que ocupan el centro de la discusión pública.
También dejó abierta su asistencia a la Cumbre Iberoamericana prevista en Madrid los días 4 y 5 de noviembre. Milei dijo que estudiaría la posibilidad con su canciller, una incógnita que mantiene en suspenso una cita donde coincidirían varios gobiernos de la región.
La visita se produce después de otros seis viajes a España desde que asumió la Presidencia argentina a finales de 2023. En ese periodo, Milei ha cultivado vínculos con figuras de la derecha española, mientras su relación con Sánchez se ha deteriorado de forma visible.
En mayo de 2024, unas declaraciones de Milei sobre la esposa de Sánchez derivaron en una crisis diplomática entre Madrid y Buenos Aires. Aquel episodio incluyó la llamada a consultas de la embajadora española y dejó una herida que sigue pesando sobre cada visita.
El acto de Madrid confirma que la distancia entre ambos presidentes no se ha cerrado. Milei eligió de nuevo las palabras más duras para fijar posición, respaldar a sus aliados españoles y añadir otra escena de alto voltaje a una relación bilateral ya marcada por el choque.






