Dana Leonte: su hermano señala al acusado en la segunda sesión del juicio

Florín Leonte señaló a Sergio R. durante la segunda sesión del juicio por la muerte de su hermana Dana, celebrada este miércoles 4 de noviembre en Málaga. El hermano de la víctima rechazó ante el tribunal la versión de una marcha voluntaria y sostuvo que ella nunca habría abandonado a su hija.
Dana desapareció en junio de 2019 en Arenas, en la comarca malagueña de la Axarquía. Más de siete años después, su entorno ha comenzado a reconstruir ante un jurado popular los últimos días de una mujer cuya pareja está acusada de haber acabado con su vida. Sergio niega los hechos y pide la absolución.
El hermano describió una relación familiar que se fue deteriorando desde el comienzo del noviazgo. Según declaró, Dana cambió y el acusado quería aislarla de su entorno por celos. Florín también recordó que la última vez que la vio, dos días antes de la desaparición, estaban distanciados por esa relación.
Tras perderse el rastro de Dana, Florín recibió una llamada de Sergio. Según su testimonio, el acusado le dijo que ella se había ido a Rumanía y después sostuvo que había regresado el 13 de junio para recoger dinero y ropa. El hermano rechazó esas explicaciones y recordó el vínculo de Dana con su bebé.
Florín relató que después aparecieron otras versiones sobre un supuesto prestamista y un posible traslado forzoso en un vehículo. Las presentó como explicaciones contradictorias del acusado. Su declaración cuestionó así el relato de una ausencia voluntaria que la familia nunca aceptó.
El cierre del bar que regentaba Dana fue otro de los episodios que llevó a la sala. Según explicó su hermano, Sergio vació el establecimiento y anunció a las empleadas que cerraba porque la propietaria no iba a regresar. Para Florín, aquella decisión resultó especialmente reveladora tras la desaparición.
Un proveedor del negocio declaró que Dana le había hablado de malos tratos, aunque no pudo precisar si se refería a violencia física o psicológica. Otro amigo recordó que ella quería alquilar un piso para dejar de convivir con Sergio. Ambos testimonios describieron una relación atravesada por los conflictos.
Las cuidadoras de la hija de Dana también comparecieron ante el tribunal. Una de ellas recordó que la madre había pasado unos días con la pequeña en su casa por los cortes de agua y luz en su vivienda. Cuando dejó de tener noticias suyas, fue Sergio quien le comunicó que Dana los había abandonado.
La última niñera situó sus contactos con Dana en la tarde de la desaparición. Explicó que recibió mensajes para prolongar el cuidado de la bebé y que algunos textos tenían abreviaturas que le resultaron extrañas. También recordó que el acusado acudió a recoger a la niña recién duchado y con ropa de calle.
Esos recuerdos llegan después de que las acusaciones expusieran sus argumentos en la apertura del juicio. La Fiscalía sitúa los hechos en el 12 de junio de 2019 y sostiene que Dana había comunicado por teléfono al acusado que no quería continuar con la relación. Esa es la reconstrucción que deberá contrastarse con las pruebas.
El Ministerio Público atribuye a Sergio un golpe en la cabeza con un palo de madera y el posterior traslado y ocultación de los restos. Entre los indicios que ha destacado están los análisis de un bate, los mensajes del teléfono de Dana y la geolocalización de los móviles. La defensa discute que acrediten su responsabilidad.
La Fiscalía solicita 17 años de prisión por homicidio y un delito contra la integridad moral. La acusación particular, ejercida por la familia, reclama 20 años por asesinato, mientras que la Junta de Andalucía pide 22. Las distintas peticiones reflejan las calificaciones que las partes defienden ante el jurado.
Frente a esas acusaciones, el abogado Juanjo Moreno sostiene que la investigación contiene errores y que no existe una prueba directa que permita atribuir el crimen a su cliente. Sergio permanece en libertad provisional y ha defendido su inocencia. El tribunal ha autorizado que declare después de los testigos.
La hija que Dana dejó siendo una bebé está hoy al cuidado de Florín, según confirmó él mismo durante su declaración. La sesión ha devuelto al juicio las voces de quienes la conocían y sus últimos contactos. Sus testimonios deberán ser valorados junto con las pruebas para determinar la responsabilidad del acusado.






