Muere a los 51 años Juan Carlos Ruiz, el Profe Jugón: la despedida al maestro que enseñaba jugando

Juan Carlos Ruiz Arroyo, conocido como Profe Jugón, ha muerto a los 51 años tras una enfermedad. La noticia deja de luto a una comunidad de familias y docentes que encontraba en sus propuestas otra manera de acercar el aprendizaje a los niños.
La despedida llegó a través de Aula en Juego y Átomo Games, dos proyectos que ayudó a fundar. Sus compañeros comunicaron la pérdida y trasladaron también el agradecimiento de la familia por el cariño recibido durante la enfermedad.
El mensaje compartido por su entorno habla de una lucha que terminó con su muerte, sin identificar un diagnóstico concreto. En esa despedida, el dolor personal ocupa tanto espacio como el reconocimiento a su trabajo educativo.
En Instagram, su perfil reunía a cerca de 400.000 seguidores. Desde allí recomendaba juegos para toda la familia y compartía recursos con quienes buscaban acompañar el aprendizaje infantil dentro y fuera del colegio.
Sus propuestas incluían actividades relacionadas con las matemáticas, la atención y la lectoescritura. También acercaba recomendaciones a familias de niños con dislexia, dentro de una divulgación centrada en las posibilidades educativas del juego.
El maestro animaba a otros docentes a introducir esas prácticas en sus clases. Su actividad en las redes también incluía reclamaciones de mejoras para el profesorado, junto a los recursos que compartía con su comunidad.
Detrás del nombre Profe Jugón había un educador cordobés con formación en Primaria y Música y experiencia en Secundaria. Su trayectoria incluía un máster en Neuroeducación e Inteligencia Emocional y formación para otros profesores.
Con Átomo Games, su trabajo tomó forma en juegos de mesa educativos y familiares. El proyecto editorial fue una de las vías con las que llevó su interés por la enseñanza a materiales que podían compartirse en casa y en el aula.
Aula en Juego fue otro de los proyectos vinculados a su trayectoria. Junto a esa iniciativa, impulsó el aprendizaje basado en juegos mediante libros y actividades formativas dirigidas a quienes querían aplicar esa metodología.
Esa labor también estuvo ligada a la creación del Congreso de Educación y Juego, dentro del proyecto Abejorro. Su actividad reunía así la elaboración de recursos, la divulgación y el encuentro con otros profesionales de la educación.
En la despedida, sus compañeros destacaron su disposición a ayudar a quienes compartían su pasión por el juego. Lo recordaron como alguien que aportaba entusiasmo y criterio a su trabajo, además de una amistad que ahora pesa en su ausencia.
Las condolencias llegaron también desde el Grupo Edelvives, que reconoció su generosidad y su compromiso con la comunidad educativa. La Asociación Cultural Jugamos Tod@s se sumó al duelo por el docente y editor cordobés.
La cuenta de Instagram del maestro se llenó de mensajes de cariño, admiración y despedida. Entre quienes escribían había personas que lo seguían por sus recursos y que ahora agradecían la influencia que había tenido en su forma de educar.
Para sus compañeros, el golpe deja un vacío difícil de expresar. En su último mensaje quisieron recordarlo disfrutando del juego y agradecieron los momentos compartidos: la despedida de un maestro al que también lloran como amigo.






