Muere un hombre en un túnel de lavado de Betxí: investigan el aplastamiento

Un hombre murió el viernes 6 de noviembre en un túnel de lavado de Betxí, en Castellón. Había acudido a limpiar su coche y terminó atrapado entre su propio vehículo y la estructura de la instalación.
El suceso ocurrió en una estación de servicio de la localidad. La víctima era un vecino de Betxí y se encontraba en la zona de lavado cuando se produjo el atrapamiento que acabó con su vida.
La Guardia Civil recibió el aviso hacia las 12:30 horas. Esa es la referencia horaria comunicada por el instituto armado, mientras la secuencia exacta de lo ocurrido dentro del lavadero seguía por esclarecer.
El hombre estaba lavando su vehículo. Las primeras informaciones apuntaban a que habría intentado acceder de nuevo al coche antes de que terminara el funcionamiento de la maquinaria del túnel.
Esa posible entrada al vehículo forma parte de una explicación todavía provisional. La investigación debe precisar cómo se produjo el contacto con la estructura y en qué momento quedó atrapado el conductor.
El cuerpo quedó entre el arco del lavacoches y el turismo. Esa posición situaba el atrapamiento en el espacio entre ambos elementos, aunque por sí sola no permite reconstruir todo el movimiento que lo precedió.
Hasta la estación de servicio se desplazaron patrullas de la Policía Local y de la Guardia Civil. La intervención policial se concentró en el lugar donde el usuario había quedado atrapado junto al coche.
También acudieron dos dotaciones de bomberos del parque de la Plana Baixa, perteneciente al Consorcio Provincial. Su intervención estuvo dirigida a liberar a la víctima del espacio entre el lavadero y el vehículo.
Cuando llegaron los servicios de emergencia, el hombre ya había fallecido. Los bomberos tuvieron que actuar sobre un atrapamiento mortal, sin que la liberación de la víctima pudiera convertirse en un rescate con vida.
No llegaron a movilizarse ambulancias, al haberse confirmado el fallecimiento. La información sanitaria disponible sitúa esa decisión después de la constatación de la muerte, sin detallar una asistencia previa.
La Unidad de Policía Judicial de la Guardia Civil asumió la investigación. Su cometido es esclarecer las circunstancias del fallecimiento y reconstruir lo que ocurrió mientras el hombre se encontraba en el lavadero.
La hipótesis inicial apunta a un accidente, pero las causas siguen abiertas. El aplastamiento descrito en las primeras informaciones todavía debe encajarse en una reconstrucción que explique el origen del atrapamiento.
No se ha comunicado una conclusión sobre un posible fallo de la instalación. Tampoco puede darse por demostrada una conducta concreta del conductor mientras el intento de acceder al vehículo siga siendo una hipótesis.
El caso queda bajo investigación judicial, con un vecino fallecido y una secuencia pendiente de aclarar. Lo confirmado es que el hombre quedó atrapado junto a su coche y que murió antes de la llegada de las emergencias.






