Hallan el cadáver de un bebé en un congelador en Allariz: podría haber muerto hace más de veinte años

Un arcón congelador guardaba el cuerpo de un bebé en Allariz, Ourense. Una mujer lo encontró al revisar las pertenencias de su madre y el hallazgo abrió una investigación de la Guardia Civil.
La madre de la mujer había fallecido recientemente. Su hija estaba ordenando lo que había dejado y revisando las dependencias de su vivienda cuando abrió la cámara de frío y descubrió los restos.
El congelador estaba en un trastero situado dentro del garaje de un edificio del casco urbano. Era una dependencia de la planta baja del inmueble, vinculada a la vivienda cuyas pertenencias se estaban revisando.
El descubrimiento se produjo el pasado lunes, aunque la noticia trascendió este sábado, 7 de noviembre. La fecha del hallazgo es reciente; la de la muerte podría quedar a más de veinte años de distancia.
Los primeros datos apuntan a un nacimiento prematuro, después de una gestación de entre 32 y 34 semanas. Esa estimación sitúa al bebé antes del término del embarazo y forma parte de los indicios iniciales.
Entre esos indicios figura que el pequeño habría llegado a respirar después del parto. Es un extremo que la investigación debe corroborar con el análisis definitivo, sin dar todavía por cerradas las circunstancias del nacimiento.
La antigüedad del fallecimiento es otra de las claves: las primeras estimaciones lo sitúan hace más de dos décadas. No se ha establecido una fecha exacta de muerte que permita fijar cuándo empezó esta historia.
Los restos han sido trasladados al Instituto de Medicina Legal. La autopsia y el estudio forense deberán esclarecer las causas del fallecimiento, todavía pendientes de una explicación definitiva.
La identidad del bebé también está bajo investigación. Los agentes ya han tomado declaración a varias personas del entorno para reunir información que ayude a reconstruir su origen y las circunstancias del caso.
Las pesquisas incluyen muestras de ADN enviadas a un laboratorio de Madrid. Su comparación busca establecer la filiación del pequeño e identificar a su madre y a su padre biológicos.
El recorrido del congelador añade otra incógnita. Los investigadores manejan que el arcón habría sido trasladado desde Ourense hasta Allariz con el cuerpo dentro; esa posibilidad forma parte de las primeras pesquisas.
Por eso, el lugar del hallazgo podría no coincidir con el del fallecimiento. La investigación mantiene abierta la posibilidad de que el bebé muriera en otro punto de la provincia antes de ese traslado.
Las diligencias ya han sido remitidas a los juzgados de Ourense. Entre las cuestiones por aclarar está si hubo una muerte provocada o una falta de cuidados después del parto, sin una conclusión definitiva por ahora.
El hallazgo ha puesto ante los investigadores un nacimiento prematuro, un cuerpo conservado en un congelador y una muerte posiblemente muy antigua. La autopsia y las pruebas de identidad deben dar respuesta a lo que aún se desconoce.






