| | |

Siete muertos en una patera rumbo a Lanzarote: dos cuerpos a bordo y cinco en el mar

La madrugada del lunes 2 de noviembre dejó siete muertos en una embarcación que intentaba alcanzar Lanzarote. Cuando llegó el rescate, dos cuerpos seguían a bordo; los supervivientes relataron que otros cinco habían sido arrojados al Atlántico durante la travesía.

La Guardamar Urania alcanzó la neumática poco antes de las cinco y media de la mañana, a unos 150 kilómetros al nordeste de Arrecife. La intervención se produjo lejos del puerto al que después serían trasladadas las personas rescatadas.

En la embarcación permanecían con vida 132 personas: 120 hombres y doce mujeres. Ese grupo fue recogido por Salvamento Marítimo y conducido hacia Lanzarote, después de un viaje en el que habían perdido la vida siete de sus compañeros.

Los dos cadáveres localizados dentro de la neumática pudieron ser recuperados. El relato sobre los otros cinco fallecidos procede de quienes sobrevivieron: las circunstancias en las que sus cuerpos acabaron en el agua seguían sin aclararse.

El desembarco de la Urania en Arrecife tuvo lugar pasadas las nueve de la mañana. La llegada reunió en el mismo puerto a los supervivientes y a los dos cuerpos recuperados, mientras el balance de la travesía incluía también a los cinco muertos relatados por el pasaje.

Antes de esa llegada, otra embarcación de rescate ya había desembarcado a un grupo distinto. La Salvamar Acrux trasladó a Arrecife a 59 hombres de origen magrebí, que llegaron a tierra alrededor de las seis de la mañana.

Esa segunda patera había sido localizada a unos ocho kilómetros de la costa norte de Lanzarote. Su rescate se sumó al de la Urania: entre ambos operativos fueron auxiliadas 191 personas con vida, además de recuperarse los dos cadáveres.

La actividad de salvamento continuó durante la mañana en aguas de Lanzarote. La Salvamar Al Nair intervino en el rescate de otras dos pateras, con 71 hombres de origen magrebí en conjunto, que también fueron desembarcados en el muelle de Arrecife.

Los cuatro rescates descritos en Lanzarote reunían así a 262 personas con vida. Las cifras correspondían a embarcaciones distintas y a llegadas sucesivas a Arrecife, en una mañana marcada por el hallazgo de los cadáveres en la neumática rescatada por la Urania.

En El Hierro, otro cayuco con cerca de treinta ocupantes fue acompañado por una embarcación de Salvamento Marítimo hasta La Restinga. Su entrada en puerto se produjo en condiciones de seguridad y el desembarco tuvo lugar poco antes de las diez y media.

Las personas que llegaron en ese cayuco fueron atendidas a pie de muelle por el dispositivo sanitario. Con esta intervención y las cuatro pateras auxiliadas en Lanzarote, los operativos descritos sumaban cerca de 300 migrantes rescatados.

El presidente canario, Fernando Clavijo, reaccionó ese lunes a las siete muertes frente a Lanzarote. En un mensaje en X vinculó la tragedia al repunte de la ruta atlántica y reprochó al Gobierno de España que las islas continuaran sin respuestas.

Clavijo reclamó medidas, recursos y anticipación ante las llegadas, y recordó que cada fallecido tenía una historia y una familia. Su reacción acompañó una mañana de rescates en la que la atención a quienes alcanzaban tierra convivía con el recuento de quienes habían muerto.

El balance de aquella neumática conservaba una diferencia dolorosa: 132 supervivientes llegaron al rescate, pero solo dos de los siete fallecidos pudieron ser recuperados. Los otros cinco quedaron en el mar, de acuerdo con el testimonio del pasaje, mientras seguían pendientes de aclararse las circunstancias de lo ocurrido.

Publicaciones Similares

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *