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Ibiza encadena dos caídas brutales y deja a dos jóvenes luchando por sobrevivir

Ibiza cerró el fin de semana y abrió el lunes con dos escenas separadas por horas, pero unidas por la misma violencia del impacto: dos jóvenes de 19 y 29 años acabaron en estado muy grave tras precipitarse en distintos puntos de la isla.

El primero de los casos ocurrió en una cala de Santa Eulària, donde un joven estadounidense de 19 años cayó desde unos 12 metros cuando se lanzaba al mar desde un acantilado.

La caída no terminó en el agua limpia del salto, sino contra una roca, un detalle que convirtió el golpe en un trauma de enorme gravedad antes incluso de que llegara la asistencia sanitaria.

El herido fue evacuado en una ambulancia del 061 e ingresó a las 19:48 horas en la Policlínica Nuestra Señora del Rosario, centro al que llegó con lesiones múltiples y un cuadro clínico crítico.

Los médicos le diagnosticaron fractura vertebral cervical y dorsal, traumatismo pulmonar con neumotórax derecho y varios politraumatismos, un conjunto de daños que obligó a su ingreso en la Unidad de Cuidados Intensivos.

Pese a la magnitud de las lesiones, su situación quedó descrita como estable dentro de la gravedad, una fórmula que en este tipo de casos marca una línea frágil entre la resistencia física y el riesgo constante.

La segunda caída se produjo ya en la mañana del lunes en Sant Antoni, cuando un ciudadano colombiano de 29 años, residente en Mallorca, se precipitó desde un séptimo piso en un edificio de apartamentos.

El hombre intentaba pasar de un balcón a otro cuando perdió el equilibrio, en una maniobra de altísimo riesgo que terminó con una caída devastadora desde gran altura.

Ingresó en la misma clínica a las 8:34 horas y lo hizo en estado muy grave, con un traslado directo al quirófano por la urgencia extrema de las lesiones que presentaba tras el impacto.

El parte médico describió un traumatismo torácico y abdominal, fractura de pelvis y múltiples politraumatismos graves, un cuadro que obligó a una intervención inmediata desde el primer momento.

Aunque los dos sucesos no guardan relación entre sí, la coincidencia temporal y la cercanía geográfica dibujan un arranque de semana marcado por dos caídas capaces de destrozar el cuerpo en apenas segundos.

En Santa Eulària participaron agentes de la Guardia Civil y una ambulancia del 061, mientras que en Sant Antoni intervinieron efectivos de la Policía Local junto a otra ambulancia del servicio de emergencias sanitarias.

Ambos episodios vuelven a colocar bajo foco el riesgo extremo de ciertas conductas ligadas a la altura, ya sea en zonas rocosas de baño o en edificios turísticos donde un error mínimo puede desembocar en una catástrofe.

A esta hora, los dos jóvenes siguen hospitalizados en Ibiza con pronósticos muy graves, convertidos en el rostro más crudo de dos caídas que dejaron tras de sí una noche y una mañana atravesadas por el mismo vértigo.

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