Detenido en Bilbao el conductor acusado de atropellar y dejar morir al exciclista José Ignacio Askasibar en Amorebieta
La búsqueda terminó en Bilbao, donde la Ertzaintza detuvo a un hombre de 37 años al que atribuye el atropello mortal de José Ignacio Askasibar, el exciclista de 82 años arrollado días atrás en Amorebieta-Etxano.
El golpe ocurrió el 25 de julio sobre las 9.45 horas en la N-634, cuando la víctima circulaba en bicicleta en dirección a Bilbao y un vehículo la embistió antes de desaparecer sin detenerse.
Askasibar quedó tendido en el asfalto mientras el conductor seguía su camino, una secuencia que convirtió el siniestro en algo más oscuro que un accidente de tráfico corriente.
Un helicóptero de Osakidetza evacuó al ciclista hasta el Hospital de Cruces, en Barakaldo, pero las lesiones eran demasiado graves y murió esa misma tarde.
Durante las primeras horas, la investigación trabajó con la sospecha de una caída provocada por un impacto, hasta que los indicios fueron cerrando el cerco sobre la hipótesis del atropello con fuga.
La víctima no era un nombre cualquiera en su entorno: José Ignacio Askasibar había sido ciclista profesional entre 1965 y 1971 y seguía siendo una figura reconocida en Elgeta y en el ciclismo vasco.
Nueve días después del atropello, el operativo policial culminó en la capital vizcaína con el arresto del propietario del vehículo presuntamente implicado en el caso.
Al detenido se le atribuyen de forma provisional los delitos de homicidio por imprudencia y omisión del deber de socorro, dos acusaciones que dibujan tanto el impacto como la huida posterior.
La investigación fue asumida por recursos de la comisaría bilbaína y por unidades de Tráfico, que trataron de reconstruir qué coche pasó por ese punto de la carretera y qué daños pudo arrastrar después.
La Policía vasca había pedido colaboración para aclarar lo ocurrido y localizar testigos capaces de fijar movimientos, horarios o cualquier rastro que ayudara a identificar al conductor.
Ese trabajo acabó apuntando al propietario del turismo, localizado finalmente en Bilbao y detenido en un momento en el que el caso ya había causado una fuerte conmoción por la edad de la víctima y por la fuga.
El escenario del atropello, la N-634 a su paso por Amorebieta-Etxano, volvió a quedar marcado por una muerte violenta en carretera y por la sospecha de que la víctima fue abandonada sin auxilio.
La detención no borra los nueve días en los que la familia y el entorno de Askasibar convivieron con la incertidumbre sobre quién estaba detrás del atropello que acabó con su vida.
Ahora el caso entra en fase judicial, con un arrestado identificado y una investigación que ha pasado de la sombra inicial de un siniestro confuso a la imagen mucho más severa de una huida tras un golpe mortal.






