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Beniel: dos terremotos de madrugada sacuden Murcia y la Vega Baja sin dejar daños

La madrugada del 30 de septiembre dejó dos golpes secos bajo el sureste de Beniel. No fueron un único temblor aislado, sino dos movimientos separados por pocas horas que devolvieron la inquietud a una zona que ya había sentido la tierra moverse días antes.

El primero se registró a las 02:04 horas, con una magnitud de 3,1 y un foco situado al sureste del municipio. Su escasa profundidad hizo que el movimiento fuera perceptible para vecinos de distintos puntos del entorno murciano durante la noche.

Cuando todavía quedaba el recuerdo del primer sobresalto, un segundo seísmo llegó a las 06:31 horas. Alcanzó una magnitud de 3,0 y volvió a localizarse cerca de Beniel, cerrando una madrugada marcada por la repetición y la incertidumbre.

Los dos episodios se dejaron sentir también en la comarca alicantina de la Vega Baja del Segura. La vibración cruzó el límite administrativo sin entender de mapas: un rumor breve en casas, calles y dormitorios antes de que amaneciera.

El primer terremoto tuvo una profundidad aproximada de tres kilómetros. El segundo se produjo a unos seis kilómetros, una diferencia que no evitó que ambos fueran advertidos por parte de la población en el área próxima a los epicentros.

El servicio de emergencias 112 recibió cinco llamadas después del primer movimiento. Tras el segundo llegaron otras ocho, hasta sumar trece avisos procedentes de Murcia y Beniel de personas que habían notado el temblor en plena madrugada.

Ninguna de esas comunicaciones trasladó daños personales ni materiales. El balance inmediato quedó contenido, pero las llamadas revelaron que el doble seísmo no pasó desapercibido para quienes estaban despiertos o se levantaron sobresaltados por la vibración.

La intensidad máxima atribuida a los movimientos se situó en el rango III-IV. Es una escala compatible con un fenómeno perceptible en el entorno, capaz de alterar una noche tranquila sin que exista constancia de consecuencias estructurales.

La secuencia llega solo cinco días después de otro terremoto de magnitud 3,5 registrado en las proximidades de Beniel. Aquel episodio también fue sentido en buena parte de la Región de Murcia y no dejó daños comunicados.

El antecedente reciente convierte la madrugada en algo más que una anécdota local. Dos movimientos de magnitud similar, concentrados en unas cuatro horas y media, volvieron a colocar a Beniel y su entorno bajo la atención de los servicios de emergencia.

Los epicentros quedaron situados a pocos kilómetros de distancia entre sí. Esa cercanía explica que las sensaciones se repitieran en las mismas áreas, desde el municipio de Murcia hasta localidades de la Vega Baja próximas a la frontera autonómica.

La noche avanzó entre dos horas precisas: 02:04 y 06:31. Entre ambas quedó el silencio habitual de la madrugada, roto primero por una sacudida y después por otra, con vecinos buscando una explicación inmediata a lo que acababan de sentir.

Por el momento no se han comunicado nuevas incidencias asociadas a esta doble sacudida. La ausencia de daños no borra el impacto de un fenómeno que se percibió en viviendas y que llega después de varios días de actividad sísmica en la zona.

Beniel amaneció sin destrozos, pero con el recuerdo de dos temblores bajo sus pies. La secuencia queda fechada en una madrugada corta y tensa: trece avisos, dos magnitudes cercanas y una tierra que volvió a hacerse notar sin previo aviso.

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