| | |

Ceuta: disparos al aire tras el ataque al coche de una diputada en una protesta

La tarde del 20 de septiembre dejó una escena de máxima tensión en el puerto de Ceuta. Una concentración convocada contra la llegada de un colectivo de Pamplona terminó con el ataque a un vehículo y con disparos disuasorios de la Policía Nacional.

La protesta se había situado junto a la salida de vehículos del puerto, el punto por el que se esperaba la llegada de Negu Gorriak/Derecho a Techo. El grupo había anunciado un viaje con ayuda humanitaria y acciones de acompañamiento a personas migrantes.

Decenas de personas aguardaban desde última hora de la tarde y expresaban su rechazo a la visita. La concentración se desarrollaba en un ambiente ya cargado por la crisis migratoria y por las movilizaciones registradas en la ciudad durante las últimas semanas.

Pasadas las ocho de la tarde, el paso de un coche alteró por completo la situación. Parte de los concentrados bloqueó el vehículo después de que uno de sus ocupantes fuera señalado y se produjeran increpaciones en medio de la protesta.

El automóvil recibió huevos, piedras y golpes. Las lunas, un retrovisor y el capó sufrieron daños durante el ataque, mientras varias personas trataban de impedir que el coche abandonara la zona y la tensión crecía a pocos metros del recinto portuario.

Al volante iba Julia Ferreras, diputada de Ceuta Ya! en la Asamblea de la ciudad. En el vehículo viajaban también el abogado y activista Rafael Borrego y la abogada de derechos humanos Sofía Acevedo, que habían acudido al lugar por motivos ajenos al colectivo esperado.

Los ocupantes quedaron rodeados cuando intentaban salir de la zona. La intervención de los agentes permitió escoltar el coche, aunque la situación obligó a reforzar el dispositivo desplegado en el puerto ante el riesgo de que la agresión continuara.

Con la llegada de unidades antidisturbios, los enfrentamientos entre manifestantes y policías se intensificaron. Los agentes realizaron disparos al aire como medida disuasoria para dispersar a quienes permanecían junto al vehículo y contener el avance de la multitud.

Dos participantes fueron detenidos tras el incidente. Ferreras, Borrego y Acevedo fueron acompañados a comisaría para formalizar la denuncia, mientras el vehículo era retirado de la zona con desperfectos visibles en varias de sus partes.

La concentración no se disolvió de inmediato. Una parte de los asistentes continuó vigilando las salidas del ferry y otra se dirigió a la entrada peatonal del puerto, manteniendo la presión sobre la llegada del grupo navarro durante la noche.

Negu Gorriak/Derecho a Techo había comunicado que pretendía llevar ayuda humanitaria y denunciar las condiciones de vida de las personas migrantes en Ceuta. Su anuncio provocó una respuesta vecinal organizada que acusaba al colectivo de agravar el clima de convivencia.

La protesta se produjo el mismo día en que la ciudad registró otra movilización vinculada a la crisis migratoria. Ese contexto explica la presencia de un dispositivo policial en una zona especialmente sensible, junto al puerto y cerca de instalaciones de acogida temporal.

El episodio dejó una imagen de violencia política y social concentrada en pocos minutos: un coche atrapado, personas acosadas, daños materiales y agentes obligados a intervenir para abrir paso. La investigación deberá aclarar las responsabilidades individuales por la agresión.

La noche terminó sin que la tensión que rodea a Ceuta desapareciera. El ataque al vehículo de una representante pública y la respuesta policial mostraron hasta qué punto el conflicto alrededor de la frontera y la acogida ha desbordado el espacio de la protesta pacífica.

Publicaciones Similares

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *