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Granada: hallan con vida a Modesto López tras cuatro días desaparecido

El silencio que se había instalado sobre el Albaicín empezó a romperse este martes con una noticia inesperada: Modesto López Lozano, el hombre de 92 años desaparecido desde el viernes, fue localizado con vida en un barranco. El desenlace llegó después de cuatro días de incertidumbre y de una búsqueda que mantuvo en vilo a su familia y a todo el entorno del barrio.

Modesto, conocido como Pepe entre sus allegados, había salido a pasear el 25 de septiembre. La última pista lo situaba en las inmediaciones de San Miguel Alto, una zona elevada del Albaicín donde calles estrechas, senderos y terrenos abiertos multiplicaron desde el primer momento las dificultades para seguir su rastro con precisión.

La desaparición adquirió una gravedad especial por su edad y por la medicación que necesitaba tomar. Cada hora sin noticias pesaba más que la anterior, porque el paso del tiempo convertía cualquier caída, desorientación o noche a la intemperie en un peligro real para un hombre de 92 años.

El dispositivo desplegado en Granada reunió a agentes de distintas unidades, radiopatrullas, Policía Judicial, Protección Civil, familiares y voluntariado. También se emplearon drones para rastrear desde el aire una geografía irregular, llena de desniveles, caminos secundarios y puntos donde una persona puede quedar fuera de la vista a pocos metros.

La búsqueda tenía su punto de referencia junto a la ermita de San Miguel Alto. Desde allí se organizó una batida para revisar el entorno de manera coordinada, con equipos repartidos por las zonas más difíciles. La imagen de vecinos y familiares esperando una señal resumía una angustia que no dejó de crecer durante el fin de semana.

La localización con vida cambia por completo el sentido de esas horas de búsqueda. El hallazgo en un barranco confirma hasta qué punto el terreno podía esconderlo y explica el temor que rodeó el operativo. Tras varios días desaparecido, que Pepe haya sido encontrado vivo es el dato que corta de golpe la pesadilla abierta desde el viernes.

Hasta la mañana de este martes, la información disponible describía a un hombre que caminaba con bastón, vestido con ropa oscura y boina, y que había salido solo. Ese retrato se difundió para facilitar cualquier aviso ciudadano, mientras las patrullas ampliaban el rastreo en el Albaicín y en los espacios próximos al último lugar donde fue visto.

San Miguel Alto y sus alrededores no son un escenario sencillo para una operación de este tipo. El barrio se asoma a laderas y barrancos, combina tramos urbanos con zonas de monte y ofrece numerosos recorridos posibles. En ese paisaje, localizar a una persona vulnerable exigía tiempo, coordinación y una revisión paciente de cada rincón.

La noticia del hallazgo llega después de que se pidiera colaboración a la ciudadanía y de que el caso fuera considerado de alta vulnerabilidad. La movilización no se limitó a una patrulla ni a una sola mañana: la búsqueda se sostuvo durante días, con la presión añadida de saber que Modesto necesitaba cuidados y podía estar desorientado.

El hecho de que fuera encontrado con vida no borra el riesgo que atravesó durante su desaparición. Cuatro días fuera de casa, en un entorno con desniveles y temperaturas cambiantes, sitúan el caso al borde de un desenlace mucho más oscuro. Por eso la localización supone un alivio inmediato para quienes siguieron la búsqueda desde el principio.

La familia había mantenido la esperanza mientras avanzaba el dispositivo. En las horas previas al hallazgo, el foco estaba puesto en encontrar cualquier indicio que permitiera acotar la zona. La aparición de Pepe pone fin a esa espera y devuelve a sus allegados una respuesta que parecía cada vez más difícil de obtener.

Este rescate también deja la imagen de un barrio movilizado ante la desaparición de uno de sus vecinos. El Albaicín se convirtió durante varios días en un mapa de recorridos, avisos y rastreos. La implicación de servicios de emergencia, voluntariado y familiares resultó decisiva para no abandonar la búsqueda cuando las primeras horas ya habían quedado atrás.

Ahora corresponde conocer cómo se produjo exactamente la localización y cuál es el estado de Modesto tras el tiempo que permaneció desaparecido. Lo confirmado es que fue hallado con vida, un desenlace excepcional para una búsqueda marcada por la edad del hombre, sus necesidades médicas y la complejidad del terreno donde se le perdió la pista.

La historia de Pepe deja atrás cuatro días de incertidumbre con una noticia que devuelve el aire a Granada. El paseo que comenzó el viernes en dirección a San Miguel Alto terminó en un barranco y en un rescate. Después de tanta espera, el dato esencial es también el más poderoso: Modesto López está vivo.

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