| | | |

Granada: 22 temblores rompen la calma de la Vega Sur tras 24 horas

La calma de la Vega Sur de Granada duró poco más de un día. El domingo 6 de septiembre volvió a dibujar un mapa inquieto bajo los municipios del área metropolitana, con 22 temblores registrados en una misma jornada después de 24 horas sin movimientos perceptibles.

No fue un único golpe seco bajo tierra, sino una nueva sucesión de sacudidas pequeñas repartidas entre media docena de localidades. La mayoría pasó inadvertida para los vecinos, pero tres alcanzaron la intensidad suficiente para recordar que la serie sísmica no había terminado.

El primero de los movimientos sentidos se registró a la 1:11 de la madrugada en Granada capital. Alcanzó una magnitud de 1,5 y abrió una jornada en la que el subsuelo volvió a dejar señales, discretas pero suficientes para alterar el silencio de la noche.

A las 8:02 llegó otro temblor, de magnitud 1,9, con epicentro al suroeste de Armilla. La sacudida se percibió también en varios puntos cercanos del cinturón metropolitano, donde el recuerdo de los seísmos de agosto mantiene la atención puesta en cada vibración.

El episodio más intenso de la jornada se produjo a las 15:04 en Otura. Fue un terremoto superficial de magnitud 2,4, sentido entre la población de la localidad, Granada capital y otros municipios del entorno, aunque sin datos de nuevos daños asociados a este movimiento.

La actividad reapareció tras una tregua poco habitual dentro de las últimas semanas. La racha sin terremotos perceptibles se había cerrado ya el sábado por la noche, cuando un seísmo de magnitud 1,9 con epicentro en Gójar volvió a ser sentido alrededor de las 20:05.

El nuevo recuento no equivale a una gran sacudida, pero sí confirma que el enjambre continúa activo. Cada movimiento queda integrado en una secuencia extensa que ha mantenido a la Vega de Granada bajo observación desde mediados de agosto, con picos de intensidad muy superiores.

La serie comenzó el 14 de agosto y ha concentrado buena parte de su actividad al sur de la capital. Alhendín, Gójar, Armilla, Otura, Churriana de la Vega y otros municipios han aparecido de forma repetida en los registros de estas semanas.

Los días 15 y 18 de agosto marcaron los momentos de mayor tensión. Los terremotos de magnitud 5 y 4,8 registrados en Alhendín y Gójar elevaron la alarma, provocaron daños materiales y dieron paso a numerosas réplicas que extendieron la preocupación por toda el área metropolitana.

Desde entonces, el número acumulado roza los 1.700 temblores. La mayor parte han tenido magnitudes bajas, pero el volumen de la secuencia ha convertido cada pausa y cada reaparición en un dato relevante para quienes viven sobre esta franja especialmente activa de la provincia.

Los tres seísmos sentidos el domingo muestran esa diferencia entre el registro técnico y la experiencia de los vecinos. Un movimiento puede ser leve en magnitud y, aun así, notarse en viviendas, oficinas o calles de varios municipios cuando se produce a poca profundidad.

El temblor de Otura tuvo precisamente ese carácter superficial. Esa condición ayuda a explicar que una magnitud de 2,4 pudiera sentirse en el entorno metropolitano, sin que ello convierta el episodio en comparable a los fuertes terremotos que sacudieron la zona semanas antes.

La sucesión no permite anticipar por sí sola cuándo llegará otro movimiento ni qué intensidad tendrá. Lo que sí deja claro es que la actividad no desapareció con las horas de silencio: volvió a manifestarse en una jornada de pequeños seísmos repartidos por la Vega Sur.

Granada cerró el día con una veintena de señales bajo tierra y tres de ellas percibidas por la población. El balance no suma víctimas ni nuevos desperfectos, pero prolonga una historia sísmica que sigue avanzando entre breves treguas y golpes que rompen la rutina.

Publicaciones Similares

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *