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Molins de Rei: un ciclista muere arrollado por un tren al cruzar por un punto prohibido

La tarde se quebró junto a las vías de la R4, entre Molins de Rei y El Papiol. Un ciclista murió tras ser arrollado por un tren cuando intentaba pasar al otro lado en una zona donde el cruce no estaba autorizado.

El atropello ocurrió alrededor de las 14:45 horas, bajo el puente de la B-23, en el entorno de la carretera C-1413a. Es un punto en el que la calzada y la línea ferroviaria discurren en paralelo antes de separarse de nuevo.

La víctima circulaba con su bicicleta cuando accedió a las vías por un lugar de escasa visibilidad. La cercanía del convoy dejó un margen mínimo de reacción y el impacto resultó mortal, sin que pudiera evitarse el desenlace.

El maquinista advirtió la presencia del ciclista e intentó frenar, pero la distancia no fue suficiente para detener el tren a tiempo. La investigación deberá concretar toda la secuencia previa, aunque no se aprecian indicios de criminalidad.

El golpe activó una respuesta de emergencia inmediata. Hasta el lugar acudieron patrullas de los Mossos d’Esquadra, la Guardia Urbana de Molins de Rei y la Policía Local de El Papiol, además de equipos sanitarios y bomberos.

Las asistencias movilizadas no lograron salvar al hombre, que falleció en el mismo lugar del accidente. Por ahora no se han difundido datos sobre su identidad ni se ha confirmado que estuviera acompañado durante el trayecto.

La escena obligó a interrumpir la circulación ferroviaria entre las estaciones de Molins de Rei y El Papiol. Durante la incidencia, los trenes de la línea R4 dejaron de circular con normalidad y numerosos viajeros quedaron afectados.

Los pasajeros del convoy implicado fueron evacuados y trasladados a otro tren para continuar el viaje. Después, el servicio volvió de forma gradual, aunque la circulación por la zona arrastró retrasos mientras se completaban las actuaciones.

El punto del atropello no era un paso habilitado para peatones ni para vehículos. Esa circunstancia concentra una parte esencial de las pesquisas: determinar cómo llegó el ciclista a la vía y qué visibilidad tenía en los segundos decisivos.

La investigación permanece abierta con la colaboración de Adif para reconstruir las circunstancias del siniestro. También deberá revisar el estado del tramo, la señalización existente y todos los elementos que ayuden a fijar lo ocurrido.

El accidente volvió a mostrar la violencia silenciosa de una vía ferroviaria: un espacio por el que los trenes avanzan con toneladas de peso y una distancia de frenado que no permite corregir una irrupción repentina en el trazado.

En el entorno de Molins de Rei es habitual ver ciclistas por las carreteras cercanas, pero atravesar los raíles fuera de los pasos previstos transforma un trayecto cotidiano en una maniobra de riesgo extremo, especialmente si la visión queda reducida.

La muerte deja una tarde marcada por el despliegue de los servicios de emergencia y por la alteración de la movilidad ferroviaria. Para los ocupantes del tren, la evacuación fue el primer efecto visible de un suceso que había terminado en tragedia.

Mientras se aclaran las causas definitivas, permanece el dato más duro: un hombre no identificado perdió la vida al cruzar por un lugar prohibido entre Molins de Rei y El Papiol, en un tramo donde unos segundos bastaron para hacerlo irreversible.

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