Muere el dueño del asador de Cártama tras la explosión de una bombona

La explosión que sacudió un asador de pollos de Estación de Cártama ha acabado con la vida de su propietario. El hombre falleció tras las graves quemaduras sufridas en el siniestro, ocurrido en la mañana del 27 de septiembre dentro del establecimiento de la avenida de Andalucía.
La emergencia comenzó poco antes de las diez de la mañana, cuando varias llamadas alertaron de una explosión y de un incendio en el interior del negocio. Lo que empezó como una mañana de trabajo se transformó en cuestión de minutos en una escena marcada por el fuego, el humo y los escombros.
La deflagración se produjo en una bombona de gas situada en el asador. La violencia del impacto destrozó el interior del local y provocó un incendio que obligó a desplegar un operativo de bomberos, fuerzas de seguridad, sanitarios y voluntarios de Protección Civil en la zona.
Dos personas resultaron heridas en el episodio: el dueño del negocio y una trabajadora que se encontraba dentro. El propietario fue quien sufrió las lesiones más graves y precisó un traslado urgente para recibir atención especializada ante la severidad de las quemaduras.
El herido fue evacuado a la Unidad de Grandes Quemados del Hospital Universitario Virgen del Rocío, en Sevilla. Allí permaneció ingresado en estado crítico después de que el incendio y la explosión le causaran lesiones que terminaron siendo incompatibles con su recuperación.
La muerte cambia por completo la dimensión de un suceso que inicialmente se conoció como una emergencia con dos heridos. La noticia ya no se limita al derrumbe parcial de un comercio ni a la destrucción material: deja una víctima mortal y una comunidad golpeada por el desenlace.
El establecimiento afectado está situado en el número 111 de la avenida de Andalucía, en Estación de Cártama. El fuego no quedó encerrado entre sus paredes: también causó daños en los locales colindantes y dejó afectadas por humo las viviendas ubicadas en las plantas superiores.
Un bar y una tienda de colchones situados junto al asador sufrieron las consecuencias de las llamas y de la proximidad de la explosión. Tras controlar el incendio, los equipos desplazados aseguraron el área y retiraron restos, cristales y materiales desprendidos del local dañado.
La movilización incluyó un helicóptero medicalizado para trasladar a los dos heridos. Bomberos, Guardia Civil, Policía Local y los servicios sanitarios actuaron durante las primeras horas para apagar el fuego, atender a las víctimas y evitar que el riesgo alcanzara otros puntos del edificio.
Las circunstancias exactas que provocaron la deflagración continúan bajo investigación. La intervención posterior incorporó la comunicación del caso a los organismos competentes en materia laboral y de prevención, además de a la compañía responsable del suministro de gas.
La trabajadora herida fue atendida con un pronóstico menos grave que el del propietario. Su presencia en el momento de la explosión confirma la rapidez con la que el interior del negocio quedó convertido en un espacio peligroso, sin margen para una reacción segura ante el estallido.
El asador quedó completamente destrozado por el impacto y por el incendio posterior. El derrumbe de parte del local dibujó una imagen de devastación en una vía comercial, mientras los equipos de emergencia trabajaban para estabilizar el entorno y limpiar la calzada afectada.
A falta de que la investigación determine el origen concreto de la explosión, la secuencia conocida sitúa el estallido de una bombona como el punto de partida de la tragedia. El incendio, las quemaduras y el traslado sanitario fueron encadenándose hasta el fallecimiento del dueño.
En Estación de Cártama queda ahora el rastro de un negocio destruido, vecinos y comerciantes afectados y una familia enfrentada a la pérdida. El caso avanza desde la emergencia inicial hacia la investigación de sus causas, con la muerte del propietario como el golpe más duro del siniestro.






