Muere un turista inglés tras saltar de un ferri en marcha entre Cambrils y Salou

La travesía entre Cambrils y Salou se convirtió en una escena de emergencia cuando un turista inglés se lanzó al mar desde un ferri turístico en marcha. El viaje avanzaba por la Costa Daurada y el hombre intentó alcanzar la playa nadando, pero no logró salir del agua con vida.
El aviso llegó al teléfono 112 a las 18:41 horas. La alerta activó una respuesta sanitaria con tres ambulancias y un equipo de psicólogos, mientras los servicios desplegados afrontaban una búsqueda contrarreloj en el tramo de costa situado entre ambos municipios.
El fallecido viajaba acompañado por su padre y por un hermano. Los dos hermanos abandonaron la embarcación por una ventana con la intención de alcanzar tierra a nado, una decisión tomada cuando el barco se encontraba ya cerca de completar la ruta.
Uno de ellos consiguió alcanzar la playa. El otro desapareció entre las aguas y fue localizado inconsciente en la zona costera, donde se practicaron maniobras de reanimación. Los esfuerzos no lograron revertir la situación y se confirmó su muerte.
La embarcación cubría el trayecto turístico que conecta los puertos de Cambrils y Salou, un recorrido habitual junto a una costa muy transitada. La aparente cercanía de la arena no redujo el peligro de entrar al mar desde un barco ni la dificultad de mantener la orientación y las fuerzas.
Durante la intervención se movilizaron recursos de salvamento y cuerpos de seguridad para localizar a los dos hombres y asistir a la familia. La emergencia obligó a coordinar la atención en el agua, la llegada a la playa y el acompañamiento de quienes presenciaron la tragedia.
La Guardia Civil asumió las diligencias para esclarecer las circunstancias del fallecimiento. El levantamiento del cadáver se realizó tras la localización de la víctima, y el resultado de la autopsia deberá concretar la causa médica de la muerte dentro de la investigación abierta.
La información disponible sitúa el salto poco antes de que el ferri atracara. El patrón avisó de la emergencia y la tripulación dio la alerta después de conocer que dos pasajeros habían quedado en el agua, un instante que transformó el final del viaje en una carrera contra el tiempo.
Las primeras reconstrucciones apuntan a que ambos hermanos querían acortar el regreso nadando hasta la costa. Esa hipótesis forma parte del relato recogido durante las diligencias, pero la investigación deberá fijar con precisión la secuencia completa y las condiciones en que se produjo el salto.
El cuerpo fue recuperado después de que la búsqueda se extendiera por el litoral entre Cambrils y Salou. La distancia, las corrientes y el cansancio pueden alterar rápidamente cualquier intento de nado en mar abierto, incluso cuando la orilla parece cercana desde una embarcación.
La muerte se produjo en los últimos días de la temporada oficial de baño en Cataluña, marcada por numerosos avisos y rescates en playas y zonas costeras. Este caso tuvo una particularidad decisiva: la víctima no se encontraba bañándose desde la orilla, sino que era pasajero de un ferri.
La tragedia dejó a la familia en el puerto y obligó a atender a los allegados tras el desembarco. La respuesta incorporó apoyo psicológico ante el impacto de una muerte ocurrida durante una excursión marítima que había comenzado como un desplazamiento turístico entre localidades vecinas.
El ferri llegó finalmente a Salou y posteriormente pudo regresar a Cambrils. La investigación no ha atribuido a la embarcación responsabilidad en el ahogamiento, aunque las diligencias continúan para ordenar los testimonios y los datos recogidos por los equipos que intervinieron aquella tarde.
Queda el rastro de una decisión irreversible a escasos minutos de llegar a puerto: dos hermanos en el agua, una costa al alcance de la vista y una intervención que no pudo salvar a uno de ellos. El procedimiento abierto busca ahora cerrar las preguntas que dejó la travesía.






