Choque en la A-3 en Arganda: dos hombres graves y cuatro mujeres potencialmente graves

La entrada a Madrid por la A-3 se convirtió en escenario de una emergencia al caer la tarde del viernes 2 de octubre. Una furgoneta colisionó con un camión cisterna a la altura de Arganda del Rey y seis de sus ocupantes necesitaron asistencia sanitaria tras el impacto.
El siniestro ocurrió en torno a las 19.20 horas, en el kilómetro 23,500 de la autovía. La furgoneta circulaba en dirección a Madrid cuando alcanzó al camión, en un tramo que ya soportaba una retención y en el que la circulación quedó alterada durante las labores de emergencia.
Dos hombres fueron evacuados con pronóstico grave. Uno fue trasladado al Hospital 12 de Octubre y el otro al Gregorio Marañón, después de ser estabilizados en el lugar por los equipos sanitarios desplazados hasta la carretera.
Las otras cuatro víctimas, todas mujeres, fueron atendidas con pronóstico potencialmente grave. Dos ingresaron en el Hospital de La Princesa y las otras dos en el Ramón y Cajal, repartiendo la respuesta hospitalaria ante una escena con varios heridos a la vez.
La violencia del golpe dejó a uno de los hombres atrapado dentro de la furgoneta. Los Bomberos de la Comunidad de Madrid tuvieron que liberarlo antes de que pudiera ser puesto en manos del personal sanitario y preparado para su traslado.
Los mismos efectivos sacaron del vehículo a otras dos personas. Esa intervención permitió despejar una cabina muy dañada y atender a todos los ocupantes sin demoras añadidas, mientras la atención se concentraba en quienes presentaban las lesiones más serias.
El otro vehículo implicado era un camión cisterna que transportaba cal hidratada. La colisión se produjo por alcance y dejó la furgoneta considerablemente deformada, una imagen que obligó a desplegar un operativo amplio en pleno acceso a la capital.
Durante la asistencia, la investigación inicial y la retirada de los vehículos, la vía mantuvo restricciones. La situación provocó retenciones importantes en la A-3 y obligó a concentrar el tráfico en el carril izquierdo mientras se trabajaba para recuperar la normalidad.
La prioridad de los sanitarios fue clasificar y estabilizar a seis personas de un mismo vehículo. El balance dejó dos casos graves y cuatro potencialmente graves, una diferencia de pronóstico que no rebaja la magnitud de un choque capaz de colapsar la respuesta de emergencia en pocos minutos.
El accidente no dejó heridos entre los ocupantes del camión cisterna. La atención se centró por completo en la furgoneta, cuyos viajeros soportaron la fuerza del alcance en un punto de la autovía donde el tráfico de entrada a Madrid suele ganar densidad al final de la jornada.
Los trabajos se prolongaron hasta que los equipos de atestados y asistencia pudieron asegurar la zona. La retirada de los vehículos era necesaria para reabrir todos los carriles y aliviar una congestión que se extendió a lo largo del tramo afectado de la carretera.
La Guardia Civil se ha hecho cargo de esclarecer las circunstancias del siniestro. La investigación deberá determinar cómo se produjo el alcance, qué condiciones tenía la circulación en ese momento y si hubo factores previos que influyeran en la secuencia del impacto.
Por ahora, el parte conocido sitúa el foco en la evolución clínica de los seis heridos. Los dos hombres permanecen como los casos de mayor gravedad, mientras las cuatro mujeres fueron trasladadas con un pronóstico que exige vigilancia tras las lesiones sufridas en la colisión.
La noche dejó una advertencia áspera en uno de los accesos más transitados de Madrid: una retención, un impacto y una furgoneta destrozada bastaron para convertir un desplazamiento ordinario en una cadena de rescates, ambulancias, hospitales e investigación abierta.






