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El juez rechaza consultar a Arabia Saudí por las joyas de Zapatero

La petición de José Luis Rodríguez Zapatero ha encontrado una puerta cerrada en la Audiencia Nacional. El juez José Luis Calama ha rechazado este 27 de octubre enviar una solicitud de cooperación judicial a Arabia Saudí para aclarar el origen de las joyas incautadas en su despacho.

Las piezas fueron localizadas durante el registro del pasado 19 de mayo. Su procedencia forma parte de la investigación vinculada al caso Plus Ultra, y la defensa buscaba una confirmación oficial saudí que respaldara la explicación ofrecida por el expresidente.

Zapatero sostiene que tres juegos de joyería, compuestos por rubíes, esmeraldas y zafiros, fueron un regalo del entonces monarca saudí. Sitúa la entrega durante la visita oficial a España de junio de 2007, cuando él presidía el Gobierno.

En su versión, aceptó aquel obsequio como una atención personal y por deferencia hacia el soberano. Afirma que conservó las piezas en privado, junto con joyas familiares y regalos de otras personas, sin utilizarlas ni conocer su valor material.

Calama considera que esa explicación no cuenta ahora con respaldo objetivo suficiente para justificar la consulta internacional. El magistrado precisa que su decisión no exige al investigado demostrar su inocencia ni invierte la carga de la prueba.

La defensa afirma que remitió dos comunicaciones a la Jefatura de Protocolo de la Corte Real saudí a través de su embajada en Madrid. El juez objeta que no se ha acreditado la presentación o el envío efectivo de esos escritos.

La visita del monarca en 2007 sí está documentada, al igual que otros regalos institucionales incorporados al patrimonio público. El instructor contrapone ese rastro con el tratamiento privado que, en la explicación de Zapatero, habrían recibido las joyas.

El auto también examina el Código de Buen Gobierno aprobado durante su presidencia en 2005. Aquellas normas establecían la incorporación al patrimonio público de los obsequios institucionales de especial significación, un régimen que el juez entiende que Zapatero conocía.

El valor de las piezas añade otra objeción judicial. Sin cerrar la valoración pericial, Calama considera que sus características permiten apreciar una importancia económica notable y cuestiona que permanecieran durante años guardadas sin conciencia de su valor.

Las joyas tampoco aparecieron en sus estuches originales ni acompañadas de certificados de autenticidad o documentos de procedencia. El magistrado destaca esas ausencias, aunque advierte que, por sí solas, no permiten establecer una conclusión definitiva sobre su origen.

Para el instructor, la consulta solicitada buscaría construir el respaldo de una afirmación que todavía no tiene corroboración objetiva. Esa es la razón con la que descarta activar ahora la cooperación judicial internacional pedida por la defensa.

El auto recuerda además que Zapatero conserva su libertad de movimientos y puede viajar a Arabia Saudí para realizar gestiones. Calama alude a la relación institucional y personal invocada por el expresidente como una posible vía de interlocución directa.

Patrimonio del Estado ha remitido al juzgado el acta de los obsequios institucionales de sus dos mandatos. Las joyas incautadas no figuran en esa relación, donde sí aparece un reloj de sobremesa con esmeraldas entregado por el monarca saudí en 2007.

Queda pendiente otra decisión: la petición de Anticorrupción de atribuirle un presunto delito de malversación por la retención de las joyas, si se confirma su carácter institucional. Calama resolverá por separado; el rechazo de la consulta no constituye una condena.

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