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Granada: un patinete eléctrico se incendia en la avenida de la Constitución

La mañana se quebró poco antes de las diez en la avenida de la Constitución de Granada. Un patinete eléctrico comenzó a arder a la altura del número 13 y una gran humareda hizo que vecinos, trabajadores y viandantes se detuvieran ante una escena inesperada en una de las vías más transitadas de la ciudad.

El incendio no se produjo dentro de un garaje ni en la intimidad de una vivienda, sino a plena luz del día y en mitad del espacio urbano. El vehículo quedó envuelto en llamas mientras el humo se elevaba sobre la avenida, una imagen que concentró la atención de quienes pasaban por la zona durante la mañana del viernes.

La alerta llegó al 112 y activó una respuesta rápida. Hasta el punto se desplazaron efectivos de Bomberos de Granada y agentes de la Policía Local, que acudieron para controlar el fuego y asegurar el entorno inmediato mientras el patinete seguía siendo el foco de la emergencia.

La intervención evitó que el incidente creciera más allá del propio vehículo. Las llamas fueron controladas en poco tiempo y no fue necesario lamentar heridos, una circunstancia decisiva en un episodio ocurrido junto a peatones y comercios, con movimiento constante a esas horas de la mañana.

El origen del fuego se sitúa en el sobrecalentamiento de la batería del patinete. Ese fallo convirtió en cuestión de minutos un medio de transporte cotidiano en un objeto incendiado, dejando una nube visible y una situación de tensión que obligó a intervenir a los servicios de emergencia.

No trascendieron daños ajenos al vehículo calcinado. La ausencia de lesiones y de afectaciones a los edificios o a otros vehículos marca el alcance final del suceso, aunque la escena dejó patente la rapidez con la que una avería en una batería puede alterar la normalidad de una avenida concurrida.

El episodio quedó además registrado en un vídeo difundido en redes sociales, donde se aprecia la intensidad de la humareda. La grabación ayuda a reconstruir la dimensión visual del incidente, pero no cambia el dato esencial: el fuego quedó limitado al patinete y fue extinguido sin víctimas.

Los patinetes eléctricos forman parte habitual de los desplazamientos cortos en Granada y en muchas otras ciudades. Precisamente por esa presencia diaria, un incendio como este irrumpe con fuerza en la rutina: el vehículo parece inofensivo hasta que la batería falla y transforma la calle en un punto de riesgo.

Las baterías de estos vehículos concentran energía en un espacio reducido y pueden generar calor extremo cuando se produce una avería o un sobrecalentamiento. En esta ocasión, esa cadena no derivó en una tragedia mayor, pero sí exigió una actuación coordinada para impedir que el fuego se propagara.

La avenida de la Constitución recuperó la calma tras la extinción. Quedó atrás el sobresalto de quienes vieron el humo y las llamas, así como el despliegue de Bomberos y Policía Local, mientras el vehículo incendiado concentraba las únicas consecuencias materiales confirmadas del incidente.

El caso subraya que los incendios vinculados a baterías no siempre ocurren durante una carga doméstica. Aquí el fuego se declaró en plena vía pública, con personas muy cerca y sin margen para anticipar una situación que se desarrolló con la velocidad propia de una combustión repentina.

La rápida llegada de los equipos de emergencia redujo el peligro en un lugar abierto pero muy transitado. Su intervención permitió aislar el foco, apagar las llamas y devolver seguridad al tramo afectado, antes de que el humo, el calor o el fuego alcanzaran a otras personas o elementos de la avenida.

Por ahora, el relato del suceso se ciñe a un patinete destruido por el fuego, una batería sobrecalentada y una mañana de alarma sin heridos. No hay indicios comunicados de que el incidente afectara a otros vehículos, a inmuebles próximos o al funcionamiento general de la zona.

La imagen de un patinete ardiendo en pleno centro condensa una advertencia incómoda: la tecnología cotidiana también puede fallar de forma violenta. Granada evitó un desenlace grave, pero el humo sobre la avenida dejó durante unos minutos una escena difícil de olvidar para quienes la presenciaron.

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