Hallan el cuerpo de la mujer arrastrada por las lluvias en Cabrera de Mar

La búsqueda que atravesó la noche en Cabrera de Mar terminó en el mar. Los equipos de emergencia localizaron el cuerpo sin vida de la mujer arrastrada por la fuerza del agua durante las lluvias torrenciales que golpearon el municipio el sábado por la tarde.
El hallazgo se produjo durante la mañana del 18 de octubre, cerca del espigón del puerto de Premià de Mar. El cuerpo flotaba a varios kilómetros del punto donde la mujer desapareció, después de que la corriente la arrastrara en plena crecida.
La víctima, de unos 35 años y vecina de Malgrat de Mar, se encontraba con su marido y sus dos hijos. La familia había acudido a un acontecimiento deportivo en el pabellón municipal antes de que el temporal alterara por completo el entorno.
Al terminar la actividad, la lluvia ya había convertido las calles cercanas en un cauce peligroso. La mujer cayó al agua cuando intentaba atravesar la zona inundada y desapareció arrastrada por una corriente que ganó fuerza en cuestión de minutos.
El aviso movilizó a Bomberos, Mossos d’Esquadra, policía local y Salvamento Marítimo. Durante la noche, el dispositivo rastreó la riera, los márgenes y la desembocadura, con hasta dieciocho dotaciones implicadas en distintos puntos del recorrido.
Las primeras horas no dieron resultado. La oscuridad, el agua acumulada y los restos arrastrados por la riada dificultaron una operación que se extendió desde el interior del municipio hasta la línea de costa, donde acabó apareciendo el cuerpo.
Antes del hallazgo, los equipos encontraron objetos personales y una prenda cerca de la desembocadura. Ese rastro reforzó la búsqueda hacia el mar, la salida natural de una corriente que había bajado cargada de agua, barro y materiales.
En Cabrera de Mar se registraron alrededor de 60 litros por metro cuadrado en apenas cuarenta minutos. La intensidad de ese episodio provocó anegamientos y transformó los cursos de agua del Maresme en una amenaza inmediata para quienes estaban cerca.
La crecida llegó después de avisos por precipitaciones intensas y de recomendaciones para limitar los desplazamientos. En el pabellón se había pedido a los asistentes que permanecieran dentro hasta que remitiera el aguacero, pero parte de la gente salió igualmente.
El cuerpo fue localizado junto al puerto de Premià de Mar, a unos seis kilómetros del lugar de la desaparición. La distancia recorrida deja una imagen precisa de la violencia del arrastre y de la rapidez con la que el agua cambió el escenario.
El operativo cerró así una búsqueda que mantuvo en vilo a dos municipios. Cabrera de Mar y Malgrat de Mar preparan actos de duelo por una muerte que ha dejado a la familia y a los vecinos frente a una tragedia imposible de deshacer.
Las autoridades han insistido en la necesidad de respetar las restricciones y los avisos durante episodios de lluvia extrema. Una calle anegada o una riera aparentemente transitable pueden convertirse en segundos en un paso sin salida cuando la corriente se dispara.
La muerte se produce en un temporal que también dejó inundaciones, rescates y problemas de movilidad en distintos puntos de Cataluña. En la costa central, la lluvia concentrada en muy poco tiempo volvió frágiles los trayectos cotidianos y desbordó cauces habituales.
Cuando amaneció, la operación encontró su final junto al espigón. Quedó atrás una noche de rastreo y una advertencia brutal: bajo una tormenta, el agua no necesita un gran río para arrasar con una vida; basta una corriente fuera de control.






