María Vázquez Nieto, arquitecta de Pontevedra de 42 años, entre las víctimas de Urda

María Vázquez Nieto tenía 42 años y figura entre las víctimas mortales del accidente ferroviario de Urda, en Toledo. Su identificación ha llevado la tragedia hasta Cerdedo-Cotobade, el municipio pontevedrés donde nació.

El choque de los dos trenes ocurrió el miércoles 28 de octubre. Tres días después, el nombre de María se incorpora a las identidades conocidas de un siniestro cuyo balance provisional alcanza las 69 personas fallecidas.

Sus raíces estaban en San Martiño de Figueroa, en Cerdedo-Cotobade. Allí será velada cuando su cuerpo regrese a Galicia, después del traslado previsto desde Madrid. Todavía no se han comunicado los detalles del funeral.

Era hija de Enrique Vázquez, antiguo concejal del Partido Popular en la localidad. La confirmación de su muerte ha golpeado a un entorno familiar que mantenía sus vínculos con el pueblo pese a la distancia de su residencia.

María había estudiado en Madrid y también se había formado en el extranjero. Su vida profesional la había llevado a instalarse en la capital española, lejos de la aldea pontevedresa de la que procedía.

Ejercía como arquitecta para Sanitas y llevaba siete años viviendo en Madrid. Entre sus tareas estaban los proyectos de construcción y reforma de clínicas, una actividad que la hacía desplazarse por distintos puntos de España.

El viaje a Sevilla respondía precisamente a un compromiso de trabajo. Tomar el tren formaba parte de sus desplazamientos profesionales habituales; aquella vez, el trayecto quedó interrumpido por la colisión en territorio toledano.

Su padre explicó que solía elegir los primeros vagones porque encontraba mejor cobertura para trabajar durante el recorrido. Esa costumbre alimentó el temor de sus padres desde que conocieron la gravedad del accidente.

La familia intentó localizarla por teléfono sin conseguir respuesta. Su padre relató que el móvil primero aparecía apagado o sin cobertura y que después llegó a dar señal de llamada, pero María tampoco contestó entonces.

La noticia ha provocado muestras de pésame en Pontevedra y Cerdedo-Cotobade. El alcalde, Jorge Cubela, anunció que el Concello decretará luto oficial cuando concluyan los trámites y la víctima pueda recibir sepultura en su tierra.

En los trenes implicados, de Renfe e Iryo, viajaban 538 personas. El balance provisional incluye más de 200 heridos, además de los fallecidos, mientras siguen investigándose las causas de la colisión de los convoyes.

La identificación de María se suma a la de otras víctimas, entre ellas David Martínez. El proceso permite poner nombre a los fallecidos mientras las familias de quienes viajaban en los trenes reciben noticias sobre sus allegados.

La atención a las familias continúa: 60 familiares de personas desaparecidas siguen recibiendo apoyo psicológico. Las identificaciones avanzan en paralelo a esa asistencia, en los días posteriores al choque del 28 de octubre.

El regreso de María a Cerdedo-Cotobade será para recibir el último adiós en el lugar de sus raíces. Su cuerpo será trasladado desde Madrid; la familia y el municipio quedan pendientes de ese retorno para poder despedirla.

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