Muere tras un ataque masivo de avispas durante una jornada de desbroce en Larouco

La mañana avanzaba en una pista forestal de Seadur, en el municipio ourensano de Larouco, cuando una jornada de limpieza terminó de la peor forma. Un trabajador de 56 años murió tras sufrir un ataque masivo de avispas mientras realizaba labores de desbroce junto a otros integrantes de un taller de empleo.
El suceso ocurrió pasadas las doce del mediodía del miércoles 21 de octubre. El operario trabajaba con la maquinaria de desbroce cuando alcanzó de forma accidental un nido situado en el suelo, un punto casi invisible entre la vegetación y el terreno de la pista forestal.
La reacción fue inmediata. Los insectos salieron del nido y picaron al hombre en numerosas ocasiones, convirtiendo una tarea rutinaria de conservación del monte en una emergencia extrema. La violencia del ataque dejó a sus compañeros ante una situación para la que no había margen de reacción.
Los propios compañeros dieron el aviso al 061 al comprobar la gravedad de lo que acababa de ocurrir. La llamada activó el despliegue sanitario y un helicóptero medicalizado se dirigió a la zona, apartada y marcada por la dificultad de acceder con rapidez a una pista forestal.
Cuando los equipos sanitarios llegaron al lugar, intentaron auxiliar al trabajador y practicaron maniobras de reanimación. Pese a esos esfuerzos, no lograron salvarle la vida. La intervención acabó con la confirmación de una muerte que estremeció al pequeño entorno laboral reunido en Seadur.
También fueron movilizados efectivos de la Guardia Civil y del Grupo de Emergencias Supramunicipal de Valdeorras. La presencia de varios servicios en la pista reflejó la dimensión de un incidente repentino, desencadenado en apenas unos instantes durante unos trabajos previstos dentro de la jornada.
La víctima formaba parte de un taller de empleo que desarrollaba tareas de desbroce y mantenimiento forestal en la zona. Estos programas combinan formación y trabajo práctico, pero el accidente convirtió una actividad orientada a limpiar caminos y mejorar el entorno en una escena de dolor.
El hombre era natural de O Porriño y residía desde hacía años en Manzaneda. Había acudido a Larouco con el resto del grupo para participar en los trabajos programados. La noticia dejó golpeados tanto a quienes compartían la tarea como a los municipios vinculados a su vida cotidiana.
El punto exacto del suceso se encuentra en Seadur, en la comarca de Valdeorras. Allí, la maquinaria tropezó con el nido oculto en el suelo durante el desbroce. Ese contacto desencadenó el ataque y cambió por completo una mañana que había comenzado como otra jornada de trabajo en el monte.
Las picaduras de avispas pueden provocar consecuencias muy graves cuando son numerosas, incluso sin que exista tiempo para alejarse o pedir ayuda con calma. En este caso, la rapidez del ataque y la exposición continuada del operario obligaron a activar de inmediato todos los recursos disponibles.
La tragedia ha puesto el foco en los riesgos que pueden esconder las tareas forestales, especialmente cuando se trabaja entre maleza, tierra removida y zonas en las que puede haber nidos ocultos. No fue un trayecto ni una faena aislada: era una labor organizada dentro de un programa de empleo.
En Larouco y Manzaneda, la muerte del trabajador ha dejado una conmoción difícil de encajar. Las autoridades locales trasladaron su pesar después de una jornada que pasó de la normalidad a la emergencia en cuestión de minutos, con los compañeros como primeros testigos de la tragedia.
El caso queda marcado por una cadena de hechos brevísima y brutal: una máquina de desbroce, un nido en el suelo, un ataque de insectos y una asistencia médica que no consiguió revertir el desenlace. La pista forestal de Seadur quedó convertida en el escenario de una muerte inesperada.
La investigación y las actuaciones posteriores deberán precisar todos los extremos del suceso, pero el hecho central ya ha dejado una huella profunda en la comarca. Un trabajador de 56 años salió a desbrozar una pista forestal y no regresó, tras encontrarse con un peligro oculto bajo sus pies.






