Pasajeros sin localizar tras el accidente de Urda: las familias difunden sus nombres y fotografías

Un nombre, una fotografía y ninguna respuesta. Tras el choque entre un AVE de Renfe y un tren de Iryo este miércoles 28 de octubre en el entorno de Urda y Los Yébenes, en Toledo, varias familias siguen intentando localizar a los pasajeros con los que han perdido el contacto.
Los llamamientos se extienden por las redes sociales con datos que sus allegados esperan que permitan reconocerlos: el trayecto, el vagón, el asiento o la ropa que llevaban. Las familias preguntan si han sido atendidos o trasladados a algún hospital mientras continúa la atención a las víctimas.
David Martínez Méndez tiene 25 años y viajaba por motivos de trabajo. Su familia sitúa su plaza en el vagón 7 del AVE, en el asiento 16A, y busca información que permita saber si se encuentra ingresado en un centro hospitalario tras el accidente.
Adriana Marroquín Rodríguez viajaba en el AVE que cubría el trayecto Madrid-Sevilla, dentro del vagón 8. Sus familiares han difundido fotografías y una descripción de la ropa que llevaba, chaqueta y pantalón azul, para intentar obtener alguna noticia sobre ella.
Entre los viajeros buscados también figura Juan José García Palacios, guardia civil. Sus allegados explican que había terminado de trabajar durante la noche antes de tomar el tren; su nombre se suma a los avisos de familias que todavía no han conseguido localizar a un ser querido.
Mari Carmen García había subido al Iryo con destino a Sevilla. Su familia la sitúa entre los vagones 7 y 8 y afirma que no dispone de información sobre su situación. Ese tramo del viaje es uno de los datos que comparte para tratar de reconstruir dónde puede encontrarse.
David Reina Reguera viajaba en el vagón 8 del AVE. Tiene 22 años, trabaja como mecánico de trenes en Renfe, en Madrid, y había tomado el convoy para pasar unos días en Málaga. Sus allegados difunden su identidad con la intención de conseguir información que permita localizarlo.
César Vicente Sanz es profesor y viajaba en uno de los dos trenes accidentados. Su familia ha compartido su imagen y pide colaboración para averiguar su paradero. En el llamamiento recogido este miércoles, la búsqueda permanece abierta sin una localización confirmada.
Eleuterio del Olmo Ramírez, de 50 años, ocupaba el asiento 17C del vagón 7 del AVE. Sus familiares señalan que lleva barba y el pelo corto, y añaden esos rasgos a su nombre para que cualquier información sobre su situación pueda vincularse con el viajero que buscan.
José Ángel San Emeterio Freire, conocido como Pepe, es otro de los pasajeros de los que sus allegados seguían sin noticias. Su familia informó de que viajaba acompañado de su perro, un detalle incluido en los avisos difundidos para intentar esclarecer qué había ocurrido con él.
Una de las mujeres buscadas, Ana, viajaba hacia Sevilla para asistir a la boda de su hija, prevista para el sábado. Sus allegados la sitúan en el vagón 7 del AVE. La celebración que motivaba el desplazamiento ha quedado atravesada por la falta de noticias sobre su paradero.
La búsqueda también lleva a las familias a consultar hospitales y a desplazarse hacia Toledo. En los llamamientos aparecen viajeros que iban por trabajo y otros que regresaban a ver a los suyos; la información disponible corresponde a las peticiones de ayuda difundidas durante este miércoles.
La Guardia Civil ha pedido a los familiares de primer grado que acudan a los centros de denuncia habilitados en Madrid, Toledo, Sevilla y Córdoba. Allí se recogen muestras de ADN para facilitar las identificaciones, mientras se solicita que los allegados eviten desplazarse al lugar del siniestro.
Además del nombre, en esos centros se recaban datos como la edad, los tatuajes, las cicatrices o los lunares de la persona buscada. Los avisos familiares describen una falta de contacto: por sí solos no confirman que el pasajero haya fallecido ni que se encuentre entre los heridos.






