Una roca mata a un conductor en Benaoján: tres jóvenes resultan heridos en la MA-8400

La tarde se rompió de golpe en la carretera MA-8400, a las afueras de Benaoján. Una roca de grandes dimensiones se desprendió de la ladera y cayó sobre un turismo que circulaba hacia la Estación de Benaoján, en plena Serranía de Ronda.
El impacto alcanzó la parte delantera del vehículo y dejó atrapado a uno de sus ocupantes. Los equipos de emergencia solo pudieron confirmar la muerte de un hombre de 41 años, cuya jornada terminó bajo una masa de piedra en un tramo conocido por su proximidad a la montaña.
En el coche viajaban además tres jóvenes: dos hombres de 21 años y una mujer de 19. Los tres resultaron heridos y fueron evacuados para recibir atención sanitaria, aunque las primeras informaciones situaban sus lesiones fuera de gravedad.
La llamada de auxilio llegó a las 16:11 horas. Quien alertó del siniestro comunicó que una piedra se había desplomado sobre el turismo y que había una persona atrapada en el interior, activando una respuesta inmediata en una zona de difícil acceso.
Hasta el punto del accidente se desplazaron sanitarios del 061, patrullas de la Guardia Civil de Tráfico y efectivos del Consorcio Provincial de Bomberos. El operativo tuvo que enfrentarse a un coche dañado y a una roca que había convertido el rescate en una labor compleja.
El accidente ocurrió en el kilómetro 0 de la vía que comunica el casco urbano de Benaoján con la Estación de Benaoján-Montejaque. La carretera discurre junto a laderas y barrancos, un paisaje que cambia de aspecto cuando el temporal descarga con fuerza sobre la comarca.
La tarde estuvo marcada por la lluvia en la Serranía de Ronda. Durante horas había avisos meteorológicos por precipitaciones intensas, y la tormenta descargó con fuerza en el entorno poco antes de que la roca golpeara el vehículo que transitaba por ese punto.
El desprendimiento no dejó margen de reacción. Una de las piedras alcanzó el parabrisas del coche y destrozó el habitáculo delantero, mientras los otros ocupantes lograban salir del turismo en medio de la confusión y la angustia provocadas por el golpe.
La Guardia Civil se ha hecho cargo de las diligencias para determinar desde qué punto de la ladera se produjo el desprendimiento y cómo evolucionó la secuencia del accidente. La investigación deberá precisar también las condiciones exactas de la carretera y del terreno.
El tráfico quedó bajo control mientras los equipos trabajaban en el lugar. El Ayuntamiento pidió extremar la precaución en los desplazamientos entre Benaoján y la estación, una advertencia que adquirió un peso brutal tras una tarde en la que el riesgo cayó literalmente sobre la calzada.
La víctima mortal era un hombre de 41 años. Su muerte deja una escena devastadora en una carretera secundaria, donde cuatro personas viajaban juntas y una roca transformó en segundos un trayecto cotidiano en una emergencia con consecuencias irreversibles.
Los tres heridos fueron trasladados a un centro sanitario después de ser atendidos en la zona. Su evolución no se calificó inicialmente como grave, pero el siniestro obligó a movilizar recursos médicos, bomberos y agentes para atender una situación excepcional por su violencia.
El temporal no explica por sí solo lo ocurrido y esa conexión deberá ser aclarada por las diligencias abiertas. La lluvia y el estado de la ladera forman parte del contexto de una tragedia que mantiene todas las miradas sobre ese punto de la MA-8400.
Cuando terminó el rescate, en la carretera quedó la huella de un golpe imposible de anticipar para quienes iban dentro. Benaoján afronta ahora la investigación de un desprendimiento que segó una vida y dejó a tres jóvenes heridos en una tarde de lluvia y piedra.






