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Almeida recibe 40 olivos de Israel en Madrid mientras se destruyen olivares palestinos

Una pala abrió la tierra en Valdebebas y dejó una imagen cargada de política. El Ayuntamiento de Madrid recibió cuarenta olivos de la Embajada de Israel, en plena violencia contra los olivares palestinos.

La plantación se celebró el jueves 5 de noviembre en el parque Princesa Leonor. Los árboles quedaron incorporados a una zona verde del norte de Madrid, dentro de una donación presentada como colaboración institucional.

Borja Carabante, responsable de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, participó en el acto con Dana Erlich, embajadora en funciones de Israel en España. La representación diplomática estuvo presente junto al gobierno municipal.

También acudieron José Antonio Martínez Páramo, encargado de Limpieza y Zonas Verdes, y David Pérez, concejal de Hortaleza. La ceremonia reunió así a responsables del distrito, del arbolado y de la política ambiental de la capital.

La cifra tenía una explicación diplomática: se conmemoraban cuarenta años del establecimiento de relaciones entre España e Israel. La donación vinculó esa efeméride con una intervención concreta en un parque madrileño.

El Ayuntamiento defendió que la iniciativa aumentaba el arbolado y acercaba a ambas instituciones mediante el cuidado ambiental. Carabante agradeció los ejemplares y destacó su aportación a las zonas verdes de Madrid.

La elección de la especie también formaba parte del mensaje. Dos ramas de olivo aparecen en el escudo israelí como emblema de paz, un significado que el consistorio incorporó a la explicación pública del encuentro.

La Embajada asoció la plantación con la vida, la esperanza y la resiliencia dentro de la tradición judía. Los cuarenta ejemplares se presentaron como una expresión de continuidad de los vínculos entre ambos países.

En Cisjordania, ese mismo árbol sostiene cosechas y economías familiares palestinas. Los ataques de colonos israelíes incluyen el arranque y la quema de olivos, además del robo de productos agrícolas y ganado.

La recogida de aceitunas transcurre entre agresiones y obstáculos para acceder a las tierras. La destrucción de esos árboles amenaza el sustento y la permanencia de las familias palestinas en sus campos.

El acercamiento del gobierno de José Luis Martínez-Almeida a Israel tenía antecedentes. El Ayuntamiento había impulsado un reconocimiento con la máxima distinción municipal, una propuesta que provocó controversia.

Los Cronistas de la Villa emitieron un informe crítico sobre aquel homenaje. La distinción acabó otorgándose a la comunidad judía de Madrid, después de que se cuestionara la propuesta vinculada al Estado de Israel.

Almeida también había rechazado que lo ocurrido en Gaza constituyera un genocidio. Esa posición previa del alcalde forma parte del contexto político en el que su gobierno recibió ahora la donación de la Embajada.

La explicación municipal del acto se centró en el aniversario diplomático y la mejora del espacio público. En Valdebebas quedaron cuarenta olivos nuevos; en los campos palestinos, la cosecha continúa bajo amenaza.

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