Detenido en la AP-7 con dos granadas ocultas en la guantera rumbo a Marbella

En la guantera de un coche que circulaba hacia Marbella había dos granadas de mano. La Policía Nacional detuvo al conductor el miércoles 4 de noviembre, a primera hora de la tarde, durante una operación en la autopista AP-7.
El vehículo quedó interceptado en la zona del peaje de Calahonda. El punto elegido permitió a los agentes cerrar el paso al sospechoso antes de que completara un trayecto cuyo destino investigado era San Pedro de Alcántara.
Los investigadores ya seguían su pista desde la provincia de Granada. La detención fue el desenlace de esa vigilancia, que acompañó el desplazamiento del turismo hacia la Costa del Sol hasta la intervención en carretera.
En el operativo participaron varios grupos de la Unidad de Drogas y Crimen Organizado de la Costa del Sol. Contaron con el apoyo de patrullas de Seguridad Ciudadana para detener el vehículo a la altura de la barrera del peaje.
El hallazgo llegó durante el registro del coche. Los agentes localizaron los dos artefactos escondidos en la guantera, dentro del habitáculo por el que el conductor había trasladado el material hasta el lugar del arresto.
Las granadas intervenidas eran de origen yugoslavo. Su incautación puso fin al transporte de los explosivos que investigaba la Policía, mientras seguía pendiente esclarecer cómo habían llegado a manos del sospechoso.
El detenido es un ciudadano español de unos 45 años con numerosos antecedentes policiales. Ese historial forma parte de la información conocida sobre él, pero no sustituye las pruebas necesarias para determinar su responsabilidad en estos hechos.
La primera línea de investigación le atribuye el papel de transportista del material. Los agentes tratan de reconstruir una posible entrega en el núcleo urbano de San Pedro de Alcántara y de identificar a sus destinatarios.
Una de las hipótesis sitúa la utilización de las granadas en el jueves 5 de noviembre, al día siguiente de la detención. Esa previsión forma parte de las pesquisas; la finalidad concreta de la acción seguía sin quedar esclarecida.
Otra línea apunta a una posible represalia por una deuda relacionada con el narcotráfico. El eventual vínculo entre dos grupos criminales permanece en el terreno de la investigación y no constituye una conclusión judicial.
Dentro de esa hipótesis aparecen una vivienda en San Pedro de Alcántara y un establecimiento comercial en Marbella relacionados con el supuesto objetivo. No hay una confirmación oficial del destino final de los artefactos.
La Comisaría Provincial de Málaga confirmó la detención y la apertura de una investigación. Al conductor se le atribuye inicialmente un presunto delito de tenencia ilícita de armas y explosivos por el material encontrado en su vehículo.
Las diligencias continúan abiertas para esclarecer el trasfondo del traslado. Identificar quién debía recibir las granadas es una de las incógnitas que separan el hallazgo en la guantera de la reconstrucción completa de lo ocurrido.
La intervención terminó con el conductor detenido y las dos granadas requisadas antes de alcanzar su destino investigado. El coche quedó fuera de ese recorrido; averiguar qué se pretendía hacer con los explosivos sigue en manos de los investigadores.






