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Legionela en la Policía Local de Mijas: cierre de duchas, desinfección y reapertura

Una analítica encontró legionela donde los agentes de Mijas se duchaban después del servicio. El positivo obligó a cerrar las duchas afectadas de la Jefatura de Policía Local y a desinfectar los conductos. El Ayuntamiento sostiene que no hubo personas enfermas.

El resultado se conoció el martes 3 de noviembre, durante los controles preventivos de las instalaciones municipales. La detección interrumpió el uso de las duchas de los vestuarios masculinos y puso en marcha una intervención sobre la red de agua afectada.

El concejal de Sanidad, Marco Cortés, explicó que se recurrió a una hipercloración tras el cierre. El tratamiento se aplicó a los conductos afectados para eliminar la bacteria, mientras las duchas quedaban fuera de uso como medida preventiva.

El episodio tuvo una actualización que cambia la situación de partida: el 6 de noviembre, fuentes municipales comunicaron la reapertura de las duchas masculinas de la jefatura. La decisión llegó después de la limpieza y la desinfección de la instalación.

Antes de autorizar de nuevo su utilización, se realizaron comprobaciones técnicas sobre el funcionamiento de las duchas. El Ayuntamiento explicó que los técnicos consideraron adecuadas sus condiciones y el Servicio de Sanidad levantó el cierre preventivo.

La presencia de la bacteria abrió también una disputa política. Josele González, concejal socialista de Mijas, denunció concentraciones superiores a los límites sanitarios y acusó al gobierno local de ocultar lo que estaba ocurriendo dentro del edificio policial.

González vinculó el hallazgo con lo que describió como tres años de abandono de las instalaciones. Esa responsabilidad es una acusación de la oposición: la información disponible no aporta una conclusión técnica que establezca esa relación como causa del positivo.

El PSOE anunció que pediría las analíticas realizadas durante el último año. La reclamación busca conocer la evolución de los controles y examinar si existen antecedentes, más allá del resultado que desencadenó el cierre de las duchas de la jefatura.

El Ayuntamiento rechazó haber escondido información y defendió que el hallazgo se produjo precisamente gracias al seguimiento preventivo. El gobierno local explicó que el control de la legionela se realiza mediante un contrato vigente con la empresa ATHISA.

Las fuentes municipales indicaron que se toman muestras mensualmente y que ningún policía había tenido que darse de baja por este episodio. El gobierno local presentó la detección y la intervención posterior como resultado de ese sistema de vigilancia.

La diferencia entre encontrar la bacteria y registrar personas enfermas atraviesa toda la respuesta municipal. El Consistorio insistió en que se había producido una analítica positiva en las instalaciones y negó que se hubieran detectado contagios entre los agentes.

El agua pulverizada explica por qué una ducha puede convertirse en un punto de exposición a la legionela. La inhalación de aerosoles contaminados es una de las vías de transmisión de esta bacteria, que puede encontrarse en sistemas de agua caliente.

La revisión de las instalaciones municipales también alcanzó al Parque de Bomberos de Mijas. Allí se detectó otro positivo en las duchas masculinas y se ordenaron su cierre y la hipercloración de los conductos; el Ayuntamiento aseguró que tampoco había bomberos de baja.

En la jefatura, la secuencia conocida pasa del positivo al cierre, la desinfección y la reapertura comunicada el viernes 6. La discusión sobre el mantenimiento y la información facilitada sigue enfrentando al PSOE y al Ayuntamiento, que niega haber ocultado la detección.

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