Maricarmen Abascal: Retiro la recuerda un mes después de su muerte

El portal de Sainz de Baranda, 46, volvió a reunir a quienes conocieron a Maricarmen Abascal. Este 7 de noviembre, un mes después de su muerte, familiares, amigos y vecinos se concentraron frente al edificio del que fue desahuciada y al que nunca pudo regresar.
La pancarta que presidía el encuentro llevaba un mensaje directo: «Maricarmen no te olvidamos». A su alrededor, otros carteles reclamaban «ni una Maricarmen más». El recuerdo de la vecina de Retiro se mezcló con la exigencia de proteger el derecho a la vivienda.
El Sindicato de Inquilinas, la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid y la Asociación Vecinal Retiro Norte organizaron el homenaje. La convocatoria devolvió a su calle una historia que había llevado las protestas hasta la Puerta del Sol.
Maricarmen tenía 87 años. Fue desahuciada el 23 de septiembre y trasladada al hospital Gregorio Marañón, donde murió el 7 de octubre. Entre la salida de su vivienda y el fallecimiento transcurrieron catorce días; no llegó a volver al lugar donde había pasado décadas.
Su primo, Vicente Losada, intervino ante los asistentes para recordar la lucha de la anciana por conservar su hogar. Describió a una mujer que, a los 87 años, había tenido que defender aquello que todavía le quedaba: la casa en la que había construido su vida.
Losada dirigió también una crítica al modelo de vivienda y al peso de la especulación. Reclamó una ley que impida la actuación de los fondos de inversión especulativos en servicios esenciales y vinculó el recuerdo de su prima con la defensa de ese derecho.
La presidenta de la Asociación Vecinal Retiro Norte, Mari Ángeles Rodríguez, repasó los últimos meses de Maricarmen. La entidad había acompañado a la vecina en sus tareas cotidianas y en el conflicto que terminó con su salida del edificio.
Rodríguez afirmó durante su intervención que el desenlace se podía haber evitado. También aseguró que el día del desahucio habían acudido a la calle más de treinta furgones policiales, una cifra que presentó al recordar el operativo ante sus vecinos.
Julita Hernández aportó otra memoria al encuentro: la llegada de Maricarmen al barrio cuando tenía 17 años. Su intervención recorrió la vida de la vecina y los cambios de una zona en la que había permanecido durante la mayor parte de su existencia.
Hernández situó una de las transformaciones del barrio en la venta de bloques que antes pertenecían a familias. Explicó que esos edificios pasaron a destinarse a viviendas caras en propiedad o a pisos turísticos, y defendió que la vivienda siga siendo un derecho.
Entre los asistentes estaban Reyes Maroto, portavoz del PSOE en el Ayuntamiento de Madrid, y Paca Sauquillo, presidenta del PSOE de Madrid. Compartieron el acto con el primo de Maricarmen y con las personas del barrio que habían acudido a recordarla.
El Sindicato de Inquilinas recordó que Maricarmen se había enfrentado a cuatro intentos de desahucio. Su resistencia y su posterior fallecimiento habían impulsado movilizaciones por la vivienda, entre ellas la acampada que se instaló en la Puerta del Sol.
La convocatoria del homenaje había fijado el encuentro a las siete de la tarde ante su portal. El programa anunciado incluía al coro ecofeminista Malvaloca y canciones de Frank Sinatra, su artista preferido, interpretadas por Esther Gómez, del coro EnTreCantos.
Un mes después de su muerte, el recuerdo regresó al mismo edificio del que había salido para ser hospitalizada. Allí, entre las intervenciones de su familia y sus vecinos, quedó una petición compartida: que ninguna otra persona tenga que atravesar una historia como la suya.






