Muere un soldado de 31 años en unas maniobras en San Gregorio, Zaragoza

Un soldado de 31 años ha muerto durante una actividad de instrucción en el campo de maniobras de San Gregorio, en Zaragoza. El Ejército de Tierra comunicó el fallecimiento este domingo, 8 de noviembre, con las causas todavía bajo investigación.
El militar fue identificado por sus iniciales, F. J. G. J. Estaba destinado en el Grupo de Artillería de Campaña X, una unidad de la Brigada Guzmán el Bueno X. La confirmación oficial de su muerte llegó acompañada de un mensaje de apoyo a su familia.
La brigada tiene su base en Cerro Muriano, en Córdoba. El soldado se encontraba desplazado a Zaragoza para participar en unas maniobras: fue durante ese periodo de adiestramiento, lejos de la sede habitual de su unidad, cuando perdió la vida.
Había ingresado en el Ejército de Tierra en 2018 y acumulaba ocho años de servicio. A sus 31 años, su trayectoria quedó interrumpida en una actividad de preparación militar cuya secuencia concreta aún no había sido explicada por el mando.
La información sobre el ejercicio sitúa el fallecimiento a última hora del sábado, durante unas maniobras nocturnas. El anuncio del domingo hizo pública la pérdida, aunque el comunicado militar no detalló cómo se había producido el accidente.
Las primeras informaciones militares descartaban que la muerte se hubiera producido por un arma de fuego. Ese dato acota lo conocido, pero no establece una causa alternativa ni permite reconstruir por sí solo lo ocurrido durante la instrucción.
La brigada participaba en el ejercicio Íllora 26, iniciado a principios de noviembre en San Gregorio. El despliegue había llevado a sus unidades hasta el centro de adiestramiento aragonés para desarrollar unas maniobras de nivel brigada.
El programa incluía actividades de fuego real y preparación de combate, además de tareas con los sistemas de mando y control. La presencia de esas prácticas en el ejercicio no determina qué actividad concreta realizaba el soldado cuando murió.
La investigación del accidente quedó en manos de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Guardia Civil de Zaragoza. De esas diligencias debe salir la reconstrucción del suceso; al conocerse la muerte, no había conclusiones sobre sus causas.
El Cuartel General del Ejército de Tierra expresó su pesar y trasladó sus condolencias a los familiares y compañeros del soldado. El respaldo oficial alcanzó también a sus seres queridos, mientras la unidad afrontaba la pérdida de uno de sus integrantes.
La Asociación de Tropa y Marinería Española también lamentó el fallecimiento y ofreció apoyo a la familia y a los compañeros. Su reacción vinculó el duelo con una reclamación: un mayor reconocimiento del riesgo que entraña la profesión militar.
En marzo, el Ministerio de Defensa había iniciado los trámites para reconocer como profesión de alto riesgo la de los militares y guardias civiles. La medida permitiría anticipar la jubilación sin reducir la pensión, pero el proceso seguía sin concluir.
La brigada ya había perdido a otro soldado el 22 de octubre en Cerro Muriano. Sergio Ajenjo Cordero murió en un accidente de tráfico dentro de la base. Son sucesos distintos, separados por 17 días, que golpean a la misma formación militar.
En San Gregorio, lo confirmado deja una pérdida concreta y una explicación pendiente: un soldado de 31 años murió mientras se instruía, y las causas siguen abiertas. La familia y sus compañeros reciben las condolencias mientras se investiga qué ocurrió.






