Cádiz: una rata salta sobre la cama de un paciente recién operado en el Hospital Puerta del Mar

La noche del viernes 18 de septiembre dejó una escena difícil de encajar en un hospital de referencia de Cádiz. Una rata de grandes dimensiones entró en una habitación de la tercera planta del Hospital Puerta del Mar, donde un paciente permanecía ingresado tras una intervención cardíaca.
El animal llegó hasta la zona de cardiología por causas que no han sido aclaradas. La estancia estaba ocupada por un enfermo que se recuperaba de una operación, en un momento de especial vulnerabilidad, y por familiares que acudían a acompañarlo durante el ingreso.
La presencia del roedor no quedó reducida a un vistazo fugaz desde el suelo. La rata saltó sobre la cama del paciente y desencadenó un sobresalto inmediato en una habitación que debía ser un espacio de reposo, vigilancia clínica y recuperación después de una cirugía.
Tras el salto, el animal corrió por la estancia y acabó escondido detrás del sillón usado por el acompañante. Los familiares lograron grabarlo mientras permanecía arrinconado, todavía conmocionados por una situación que convirtió la visita hospitalaria en una escena de alarma.
El episodio fue puesto en conocimiento de los responsables de la planta. La familia consiguió sacar al roedor de la habitación hacia el pasillo, pero el incidente dejó una pregunta incómoda dentro del centro: cómo pudo llegar un animal de ese tamaño a una zona de pacientes ingresados.
La alarma no nace solo de lo ocurrido aquella noche. La sección sindical de UGT había comunicado a principios de agosto la presencia de roedores de grandes dimensiones en distintas dependencias del hospital, incluidas áreas de cocina, Anatomía Patológica, Medicina Nuclear y Radioterapia.
En aquel aviso se señaló también una posible vía de entrada y salida vinculada a una arqueta próxima al jardín. La advertencia dibujaba un problema que no parecía limitado a un punto aislado del edificio, sino extendido a espacios de trabajo y servicios esenciales del recinto sanitario.
La Gerencia del hospital informó entonces de actuaciones extraordinarias de desratización y vigilancia, además de la coordinación con el Ayuntamiento de Cádiz. Los trabajos buscaban controlar la presencia de animales en la red de saneamiento, las zonas de carga y descarga y el perímetro del complejo.
La aparición posterior de una rata en una habitación ocupada ha puesto esas medidas bajo escrutinio. UGT sostiene que el nivel detectado en los puntos revisados había sido considerado bajo, una valoración que ahora choca con la imagen del animal subido a la cama de un paciente.
El sindicato reclama que se localicen las vías de acceso, se revise la eficacia de las actuaciones y se mantenga una vigilancia suficiente hasta verificar que el problema está controlado. No atribuye responsabilidades no acreditadas, pero sí exige una respuesta capaz de impedir que la escena se repita.
Las advertencias previas incluyen otro incidente en la cocina. Una trabajadora sufrió quemaduras después de sobresaltarse al encontrarse con un roedor, aunque la Gerencia indicó que no se había acreditado una relación causal entre la presencia del animal y las lesiones que padeció la empleada.
La Delegación Provincial de Sanidad ha señalado que los centros hospitalarios realizan controles periódicos contra plagas y que se han adoptado medidas. Esa explicación convive con el impacto concreto del episodio de cardiología, donde un paciente recién operado quedó expuesto a un susto que nadie espera tras una cirugía.
Por el momento, la familia no había presentado una reclamación formal, pero decidió hacer público lo sucedido. El vídeo y los testimonios trasladan el foco desde los sótanos y las zonas técnicas hasta una habitación de hospitalización, el lugar donde el control y la higiene deberían sentirse más seguros.
La historia no describe una epidemia ni permite adelantar conclusiones sobre el origen del animal. Sí deja una imagen contundente: una rata dentro de la habitación de un paciente vulnerable, después de avisos previos y medidas anunciadas, y una exigencia abierta de respuestas efectivas.






