Incendio en Pamplona: una mujer muere y 18 personas resultan heridas en Padre Menni

La noche se quebró en la residencia de salud mental Padre Menni, en Pamplona, cuando un incendio declarado en una habitación convirtió el edificio en un escenario de humo, evacuaciones y urgencia. Una mujer de 56 años murió y otras 18 personas tuvieron que recibir atención sanitaria tras el siniestro.
El aviso se produjo alrededor de las 20:55 horas en el centro situado en el Paseo de los Enamorados, dentro del barrio de la Rochapea. El fuego se localizó en una habitación de la planta baja, pero el humo se extendió con rapidez y obligó a activar un dispositivo de emergencia de gran alcance.
Los bomberos lograron extinguir las llamas poco después de la alerta, aunque el final del fuego no cerró la emergencia. La prioridad pasó a ser sacar a los residentes de las zonas afectadas, atender a quienes habían respirado humo y garantizar que el centro pudiera quedar desalojado con seguridad.
Dieciocho personas fueron trasladadas al Hospital Universitario de Navarra por inhalación de humo. Entre ellas había un hombre de 62 años ingresado en la UCI y dos pacientes atendidos en reanimación que permanecían estables, mientras que el resto presentaba, en principio, intoxicaciones de carácter leve.
Seis de las personas que necesitaron asistencia eran trabajadores de la residencia. La cifra revela que la emergencia alcanzó tanto a quienes vivían en el centro como a quienes estaban dentro cuando comenzó el incendio y participaron en los primeros momentos de respuesta antes de la llegada de todos los equipos.
Cerca de 50 pacientes tuvieron que ser reubicados porque las condiciones del edificio no permitían que pasaran allí la noche. La evacuación abrió una segunda fase silenciosa de la tragedia: trasladar a personas vulnerables, asegurar su atención y encontrarles alojamiento mientras se evaluaba el alcance de los daños.
Hasta Padre Menni acudieron dotaciones de los parques de bomberos de Trinitarios y Cordovilla, dos ambulancias de soporte vital avanzado, seis de soporte vital básico y un equipo médico. También se desplegó una carpa logística para coordinar una intervención que reunió a sanitarios, policías y personal de emergencias.
La Policía Nacional asumió las diligencias y la Policía Municipal de Pamplona colaboró en el operativo. La investigación trata de determinar cómo se inició el incendio y qué ocurrió durante los minutos decisivos, una secuencia que todavía no tiene una explicación definitiva pese a la extinción rápida de las llamas.
Una residente permanece detenida en el hospital bajo custodia policial por su presunta relación con el origen del fuego. La hipótesis inicial sitúa el foco en una habitación de la planta baja, pero la valoración de las responsabilidades penales queda condicionada por la investigación y por la situación personal de la detenida.
La residencia Padre Menni es un centro de referencia en Navarra para la atención a personas con problemas de salud mental. Ese contexto hizo especialmente delicada la evacuación, porque cada traslado exigía mantener cuidados, acompañamiento y continuidad asistencial en una noche marcada por la desorientación y el riesgo del humo.
El humo, más que las llamas, dejó la huella más extensa del incendio. Alcanzó espacios del edificio que obligaron a atender a residentes y trabajadores, y condicionó la decisión de no permitir que los pacientes permanecieran allí hasta que pudieran revisarse las instalaciones y recuperarse condiciones seguras de habitabilidad.
La muerte de la mujer de 56 años convierte el suceso en una tragedia que va más allá del daño material. Mientras los equipos revisan el edificio y los hospitales siguen la evolución de los heridos, las circunstancias exactas del fallecimiento y la cadena de hechos que desembocó en el incendio continúan bajo investigación.
La respuesta movilizada en Pamplona permitió apagar el fuego, trasladar a los afectados y reubicar a quienes no podían volver a sus habitaciones. Sin embargo, la normalidad no regresará con la misma rapidez: el centro deberá afrontar la recuperación de sus espacios y las familias esperan información sobre sus allegados.
Queda una noche de dolor, preguntas y atención pendiente para quienes sobrevivieron al humo. La investigación policial deberá aclarar el origen del incendio y sus consecuencias, mientras la residencia afronta el vacío dejado por la víctima y el impacto de una emergencia que alteró de golpe la vida de decenas de personas.






