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Peguera: un turista suizo de 87 años lucha por sobrevivir tras ahogarse en La Romana

La tarde se quebró en la playa de La Romana, en Peguera, cuando un turista suizo de 87 años quedó inconsciente mientras se bañaba en el mar. El incidente obligó a desplegar una respuesta de emergencia en uno de los arenales de Calvià, donde el tiempo dejó de medirse en minutos y pasó a depender de cada maniobra sobre la arena.

El aviso se produjo alrededor de las 15.15 horas de este jueves. Hasta ese instante, el hombre nadaba en la zona de baño, pero acabó necesitando auxilio por causas que todavía no han sido aclaradas. La falta de una explicación inmediata mantiene abierta la incógnita sobre qué ocurrió en el agua antes de que perdiera el conocimiento.

Los socorristas lograron sacarlo del mar y comprobaron que se encontraba en parada cardiorrespiratoria. La escena cambió de golpe: el rescate ya no consistía solo en llevarlo hasta la orilla, sino en intentar recuperar unas constantes vitales que se habían apagado durante el ahogamiento.

Las primeras maniobras de reanimación comenzaron en la playa. Los socorristas actuaron antes de la llegada de los equipos sanitarios, una intervención decisiva en emergencias de este tipo, porque el tiempo sin oxígeno puede agravar de forma irreversible las lesiones y reducir las posibilidades de recuperación.

Cuando los sanitarios del SAMU 061 llegaron al lugar, continuaron con la reanimación cardiopulmonar avanzada. El esfuerzo consiguió que el bañista recuperara el pulso, un dato que evitó el peor desenlace en aquel momento, aunque no despejó el peligro que seguía pesando sobre su estado de salud.

Tras estabilizarlo lo suficiente para el traslado, una ambulancia lo llevó a la Policlínica Miramar, en Palma. El paciente ingresó en la unidad de cuidados intensivos con pronóstico muy grave, una situación que refleja la magnitud de la emergencia pese a que los equipos lograron restablecer su actividad cardíaca.

El hombre, de nacionalidad suiza, tiene 87 años. Su edad añade vulnerabilidad a un episodio ya crítico, aunque por ahora no se ha informado de patologías previas ni de un motivo concreto que explique por qué comenzó a tener dificultades mientras nadaba en La Romana.

La playa de La Romana forma parte del núcleo turístico de Peguera, dentro del municipio de Calvià. En espacios de baño concurridos, una alerta puede atraer miradas en segundos, pero la cadena de auxilio depende de que alguien detecte el problema, dé el aviso y permita que el rescate se active sin demora.

El ahogamiento no siempre llega acompañado de gritos o movimientos visibles desde la orilla. En muchas ocasiones, una persona pierde fuerzas o queda inmóvil en el agua sin que quienes están cerca comprendan de inmediato la gravedad, por lo que la vigilancia y una respuesta rápida se convierten en una frontera mínima entre el rescate y la tragedia.

En este caso, la intervención encadenada de los socorristas y del personal sanitario permitió recuperar el pulso del bañista. Esa secuencia no elimina las consecuencias de haber sufrido una parada cardiorrespiratoria, pero sí explica por qué el hombre pudo ser trasladado con vida a un centro hospitalario.

La investigación sobre las circunstancias del ahogamiento permanece en un punto inicial. No se ha precisado si el turista sufrió un problema de salud, si tuvo dificultades por las condiciones del mar o si hubo otro factor determinante. La información disponible solo confirma el baño, la pérdida de consciencia y el rescate posterior.

El ingreso en cuidados intensivos mantiene el foco en las horas posteriores al rescate. Después de una emergencia de esta gravedad, la evolución clínica puede marcar diferencias sustanciales y los equipos médicos siguen de cerca el daño que el episodio haya podido causar por la falta de oxígeno.

Peguera afronta así un suceso que deja una imagen tensa en plena jornada de playa: un hombre rescatado sin pulso, una reanimación a contrarreloj y una ambulancia saliendo hacia Palma. La noticia no concluye con la llegada al hospital, porque el pronóstico muy grave mantiene el desenlace todavía suspendido.

Por ahora, el único dato firme es que el turista sigue hospitalizado tras sobrevivir a una parada cardiorrespiratoria en la arena de La Romana. El rescate evitó que el ahogamiento terminara en el lugar, pero la gravedad de su estado convierte cada parte médico posterior en la pieza que falta para conocer el alcance real de esta tarde en Peguera.

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