Una mujer cae por un desnivel al intentar frenar su coche en Lousame

La tarde se torció en cuestión de segundos en las inmediaciones de la Escuela Infantil de Tállara, en Lousame. Una mujer bajó de su turismo para recoger a un alumno y el vehículo quedó sin el freno de mano activado, abriendo una secuencia tan breve como peligrosa.
Al advertir que el coche comenzaba a desplazarse, la conductora intentó regresar para accionar el freno. El movimiento del vehículo la arrastró y la mujer terminó precipitándose por un desnivel de aproximadamente tres metros, con lesiones que obligaron a activar la asistencia de urgencia.
El aviso llegó a la central de emergencias alrededor de las 13.00 horas de este viernes. El escenario estaba situado junto a un punto especialmente sensible por la presencia de alumnado y familias, aunque la información disponible no sitúa a otras personas entre los heridos del incidente.
La caída no se produjo durante una colisión con otro vehículo ni tras una salida de vía en carretera. El riesgo nació cuando el turismo quedó sin asegurar al estacionar y avanzó mientras su propietaria trataba de evitar que siguiera desplazándose por la zona próxima al desnivel.
El episodio muestra la violencia que puede concentrarse en una maniobra cotidiana. Un coche sin inmovilizar puede ganar inercia en pocos metros y convertir un intento desesperado por detenerlo en una situación de exposición directa para quien queda a su lado.
Hasta el lugar se movilizaron profesionales de Urxencias Sanitarias de Galicia-061 para atender a la mujer. También intervinieron integrantes del Grupo de Emergencias Supramunicipal de Noia y agentes de la Guardia Civil de Tráfico, ante las circunstancias y el terreno de la caída.
La actuación de los equipos se centró en la atención a la herida y en asegurar el entorno tras el accidente. Por ahora no han trascendido la gravedad concreta de sus lesiones ni el centro sanitario al que pudiera haber sido trasladada después de recibir la primera asistencia.
Tállara es una parroquia del municipio coruñés de Lousame, donde los accesos y desniveles del entorno pueden transformar un desplazamiento mínimo en un obstáculo serio. En este caso, la altura estimada de tres metros fue el elemento que agravó una maniobra de estacionamiento fallida.
La mujer había salido del vehículo con la intención de recoger a un alumno, una rutina que se repite cada día a las puertas de muchos centros. La emergencia irrumpió en ese instante, sin margen para corregir con calma el olvido del freno de mano antes de que el coche se moviera.
No se han comunicado daños a terceros ni una afectación prolongada de la circulación vinculada al suceso. La presencia de la Guardia Civil de Tráfico formó parte del dispositivo desplegado para atender una incidencia en la que el vehículo y la caída quedaron unidos en el mismo accidente.
El desenlace deja una advertencia concreta: intentar frenar a mano un vehículo que ya se desplaza puede exponer a la persona a golpes, arrastres y desniveles. La prioridad en una situación así es alejarse de la trayectoria del coche y pedir ayuda de emergencia de inmediato.
La información difundida sitúa el origen del accidente en la falta de activación del freno de mano, no en una avería confirmada. Cualquier posible revisión posterior del turismo o de las condiciones exactas del lugar dependerá de las comprobaciones realizadas tras la intervención.
Las calles cercanas a escuelas concentran paradas breves, puertas que se abren y vehículos que entran y salen con prisa. Esa presión cotidiana no reduce la necesidad de dejar el coche completamente inmovilizado, sobre todo en zonas donde un desnivel cercano multiplica las consecuencias de un error.
La mujer quedó herida, pero la intervención rápida evitó que la emergencia se desarrollara sin apoyo. Lo ocurrido en Lousame deja la imagen de un turismo en movimiento y una reacción instintiva que acabó en caída, una secuencia que convirtió una recogida escolar en una tarde de tensión.






