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Abascal promete pagar las pensiones «como sea» y recuperar la vivienda

El arranque de la precampaña de Vox en Estepona dejó una promesa colocada en el centro del escenario: Santiago Abascal aseguró que las pensiones de los mayores se pagarán «como sea» si su partido llega al Gobierno. La frase buscó responder a la polémica abierta en torno al modelo de jubilación que defiende la formación.

Ante varios cientos de asistentes, el líder de Vox negó que su organización pretenda privatizar las pensiones. Sostuvo que la fórmula concreta le resulta secundaria frente al compromiso de abonar las prestaciones a quienes, afirmó, las han ganado tras una vida de trabajo. No detalló durante el acto cómo se financiaría esa garantía.

La vivienda ocupó el otro gran bloque de su intervención. Abascal afirmó que el acceso a una casa se recuperará «como sea y al precio que sea», vinculando esa meta con el futuro de los jóvenes. La declaración llegó sin presentar en el mitin un calendario, un presupuesto ni medidas específicas para llevarla a la práctica.

El acto celebrado en la localidad malagueña sirvió para abrir una secuencia política marcada por las elecciones generales previstas para el 29 de noviembre. Abascal pidió a sus simpatizantes que acudan a votar de forma presencial, salvo que no tengan otra alternativa. Enmarcó esa petición en su desconfianza hacia Pedro Sánchez, no hacia el sistema electoral.

En ese mismo discurso, el presidente de Vox acusó al jefe del Ejecutivo de haber robado las elecciones internas de su partido. También alertó a sus votantes de posibles «mentiras», «intentos de trampa», «amedrentamiento» y «provocaciones». Sus palabras elevaron la tensión de una campaña que todavía no ha entrado formalmente en su fase decisiva.

Abascal insistió en que las encuestas favorables pueden convertirse en «el principal enemigo» de su formación. Reclamó que ningún simpatizante se confíe y pidió movilización en el entorno familiar y de amistades. El mensaje combinó la expectativa de crecimiento electoral con la advertencia de que la abstención puede cambiar el resultado.

La intervención incluyó una crítica frontal al Gobierno, al que calificó como el más sucio de la historia de España. Atribuyó al Ejecutivo una pérdida de poder adquisitivo que situó entre las mayores de las últimas décadas y reprochó a los sindicatos no haber reaccionado. Son valoraciones políticas expresadas durante un mitin, no datos desarrollados en el acto.

El dirigente de Vox volvió además sobre su propuesta de «remigración». Dijo que no la plantea por rechazo a las personas llegadas de fuera, sino por una idea de prioridad nacional. En su exposición distinguió entre quienes trabajan, respetan las leyes y contribuyen, y quienes, a su juicio, entran de forma irregular o cometen delitos.

Abascal defendió la repatriación de las personas que entren ilegalmente en España y la expulsión de quienes cometan delitos para que cumplan condena en sus países de origen. Añadió que quienes vivan de ayudas sociales deberían regresar a sus países. Se trata de una posición recurrente de Vox dentro de su discurso sobre inmigración y fronteras.

La crisis de vivienda apareció ligada a ese planteamiento. El líder de Vox afirmó que durante el mandato de Sánchez la vivienda se ha encarecido un 74 % y el alquiler un 40 %, y responsabilizó al presidente de los desahucios. Las cifras y las atribuciones fueron formuladas como parte de su argumentario político desde el escenario de Estepona.

También aseguró que en cinco años han entrado en España cinco millones de personas sin que se haya construido vivienda suficiente. A partir de esa premisa, planteó que la llegada de población y las regularizaciones presionan sobre el mercado residencial. El mitin no ofreció una memoria económica que permitiera contrastar el cálculo o su relación causal con los precios.

En la parte final del acto, Abascal reclamó una movilización sin excusas para la jornada electoral. Mencionó reuniones familiares, partidos de fútbol y aficiones como ejemplos de actividades que no deberían frenar la participación. Su objetivo fue trasladar a los asistentes que cada voto puede ser decisivo en una campaña que presenta como excepcional.

Junto a él intervinieron dirigentes de Vox en Andalucía, entre ellos Manuel Gavira y Carlos H. Quero. El mensaje compartido giró alrededor de la vivienda, el coste de la vida, la seguridad y el deterioro de los servicios públicos. La elección de Estepona situó el inicio de la precampaña en Málaga antes del desplazamiento de Abascal a Ceuta.

El mitin dejó una promesa amplia sobre dos de las preocupaciones sociales más sensibles: la pensión al final de una vida laboral y la posibilidad de acceder a una vivienda. Entre las fórmulas aún no explicadas y las acusaciones cruzadas, la intervención convirtió esas dos inquietudes en una de las primeras batallas discursivas de la carrera hacia el 29 de noviembre.

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