Ana busca a su hermano David Benítez tras el accidente de trenes en Urda

David Benítez Domínguez tiene 37 años y su familia perdió el contacto con él tras el accidente ferroviario de Urda, en Toledo. Su hermana Ana explicó que viajaba en uno de los trenes siniestrados y que seguían sin localizarlo.
Ana, sevillana, recurrió a una videollamada en directo durante la mañana del 28 de octubre para pedir ayuda. Ante la falta de noticias de su hermano, hizo pública la búsqueda y solicitó información a quienes pudieran reconocerlo.
El último dato que tenía la familia situaba a David dentro del AVE. Ana explicó que sabían que ya había subido al tren, pero no aportó una comunicación posterior al choque que permitiera determinar dónde se encontraba.
David no había emprendido el trayecto solo: una compañera de trabajo viajaba en el mismo tren. Sin embargo, ambos ocupaban vagones distintos, un detalle que impidió que ella pudiera explicar qué le había ocurrido a él.
La empresa para la que trabaja David había conseguido contactar con esa compañera. Ana relató que aquella comunicación no había resuelto la búsqueda: la mujer tampoco sabía dónde estaba su hermano tras el siniestro.
Entre las posibilidades que planteó Ana figuraba que David hubiera perdido el teléfono durante el impacto. Era una explicación que ella contemplaba ante la falta de contacto, sin confirmar que eso hubiera sucedido.
Su petición incluía algo tan concreto como prestar un teléfono a su hermano si alguien lo encontraba. Ana quería que David tuviera una forma de comunicarse con la familia en caso de que se hubiera quedado sin su móvil.
La hermana pronunció su nombre completo para facilitar que alguien pudiera reconocerlo: David Benítez Domínguez. Su llamamiento buscaba una información concreta sobre él entre los pasajeros y las personas que estaban auxiliándolos.
El accidente se produjo aquella mañana en el tramo ferroviario de Toledo próximo a Urda. Las primeras informaciones situaron la colisión hacia las 8.54 horas, cuando un AVE habría alcanzado por detrás a un tren de Iryo.
Los convoyes implicados fueron identificados como el AVE 2080 y el Iryo 6076. Ambos cubrían el trayecto Madrid-Sevilla; la búsqueda de David se abrió mientras todavía se atendían las consecuencias de la colisión en la línea.
La descripción inicial del choque señalaba que los dos últimos vagones del tren de Iryo habían descarrilado. Esa reconstrucción preliminar describía el impacto entre los convoyes, sin establecer la situación de cada viajero.
Adif situó el siniestro en el punto kilométrico 118, entre Mora y Orgaz y Urda. La circulación de la línea de alta velocidad Madrid-Andalucía quedó interrumpida, mientras personal de Adif y Renfe se desplazaba al lugar.
La búsqueda familiar transcurría en una emergencia con numerosos heridos y víctimas mortales. El balance de Protección Civil recogido a las 12.34 horas ascendía a 46 fallecidos, una cifra que no identificaba el destino de David.
Cuando Ana hizo su llamamiento, la familia seguía sin noticias de David. Su testimonio no confirmó que estuviera herido ni que hubiera fallecido: el dato que pudo comunicar fue que había viajado en el AVE y continuaban intentando localizarlo.






